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Gandásegui, Marco A.

Marco A. Gandásegui, hijo, Profesor de Sociología en la Universidad de Panamá e investigador en el Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA), “Justo Arosemena”. Coordina el grupo de trabajo de Estudios sobre EE.UU. de CLACSO y el Observatorio sobre las Drogas de la Universidad de Panamá. Es director de la revista TAREAS. Realizó sus estudios de doctorado en la Universidad del Estado de Nueva York, EE.UU.

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Es autor de múltiples libros y artículos en revistas especializadas.

Recientemente publicó EEUU: Más allá de la crisis (edición CLACSO-Siglo XXI, México) y “El debate sobre la ampliación del Canal de Panamá” (coedición CELA-Portobelo). Además, se destacan "Las clases sociales en Panamá", "La democracia en Panamá" y "El mito de la comunicación social", entre otros. Sus artículos aparecen regularmente en Panamá y en otros países.

 


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Panamá: Urge un plan con visión de país para la seguridad social

Por Marco A. Gandásegui, hijo

Para Firmas Selectas de Prensa Latina

 

La política neoliberal  -redistribución de las riquezas del país hacia los sectores monopólicos- tiene un plan peligroso, sin visión de país para la seguridad social panameña. Consiste en cuatro puntos:

1. Aumentar la edad de jubilación vigente  (57 años para las mujeres y 62 años para los hombres)  a 65 o 70 años, para ambos sexos.

2. Incrementar la cuota que pagan los trabajadores : del 8 por ciento de sus salarios al 11 por ciento.

3. Incrementar los años que debe cotizar el trabajador de 15 (180 meses) a 20 años (240 meses).

4. Disminuir los servicios que ofrece la Caja de Seguro Social (CSS) a sus cotizantes y beneficiarios.

Este es el plan del Presidente de la República, del director de la Caja de Seguro Social, de la Comisión de destacadas figuras neoliberales panameñas y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los mencionados amenazan, desde hace 50 años, con que la CSS -y especialmente el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM)- quebrarán en tres años si no se toman las medidas que recomiendan.

Tanto el presidente como el director, las destacadas figuras neoliberales, así como el FMI, saben que esto no es verdadero. Ninguna de las medidas propuestas por el plan, sin visión de país, tiene que ver con la crisis financiera de la Caja. Lo que se pretende alcanzar con tales medidas -contrarias a los intereses de los trabajadores- es apropiarse de más riquezas inherentes a ese grupo de trabajadores asegurados. Según la CSS  Panamá cuenta con 1,2 millones asegurados, que cotizan anualmente más de tres mil millones de dólares.

Los neoliberales asumen que súper explotando y despojando al trabajador se hacen más ricos. En realidad lo que consiguen es lo todo contrario.

Los actuarios, contables y economistas del gobierno aseguran no conocer las cuentas de la CSS. Pero sí saben perfectamente que un incremento de las cuotas,  la edad de jubilación, de los años cotizando y disminuyendo los servicios que presta la CSS -como el que proponen- multiplicaría los ingresos de la institución en un 50 por  ciento. También saben  que ese aumento de los ingresos de la institución no se destinaría a cubrir las necesidades urgentes del programa IVM.

La Ley 51 de 2005 liquidó ese programa al destruir el sistema solidario de la seguridad social panameña y estableció otro según el cual a los cotizantes les descuentan un porcentaje de sus salarios, que va directamente a dos o tres empresas aseguradoras privadas. Cada trabajador tiene una cuenta con la aseguradora privada que no rinde cuentas, como indica la ley. La suma de esos descuentos salariales representan miles de millones de dólares.

Países como Chile, Colombia y Argentina, entre otros, tuvieron programas de este tipo -que quebraron o no pudieron pagar  sus respectivas jubilaciones a los trabajadores .Las empresas privadas y sus dueños pasaron leyes en el Congreso -en sus  respectivos países- para que el Estado pagara una parte de éstas. En consecuencia, los empresarios se quedaron con las ganancias de miles de millones de dólares mientras los asegurados perciben jubilaciones miserables. Esta es la propuesta que el presidente, el director de la CSS, los notables neoliberales y el FMI hacen llegar a los trabajadores panameños.

Llama la atención que sólo “expertos” neoliberales integren la Comisión creada por la CSS. No hay representantes de los trabajadores asegurados. Cualquier licenciado en Economía resolvería el problema de la quiebra de la CSS sólo con proponer un retorno al sistema solidario. Los aportes de las nuevas generaciones de trabajadores cubrirían las jubilaciones de la generación que les antecede.

Los neoliberales han descartado las teorías de los “viejos” liberales fundadores de los sistemas de seguridad social de fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Cuando plantean  acabar con los servicios que reciben los familiares del trabajador asegurado que cotiza, se olvidan de una necesidad fundamental del sistema capitalista. Es la familia del trabajador la que constituye la unidad que produce lo más valioso para el capitalista: el obrero productor de las riquezas.

El seguro social es una institución creada para fortalecer y reproducir el sistema capitalista. Los neoliberales asumen que super explotando y despojando al trabajador y a su familia se hacen más ricos. Lo que en realidad consiguen es lo contrario: destruir el sistema que les permite acumular más, hacerse más ricos. Algo parecido está sucediendo con el Canal de Panamá. La ausencia de un plan de trabajo y una visión de país consecuente está lanzando a la nación a un abismo sin fondo.

ag/mg

 

*Profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA.