Por Guillermo Castro H.*
Especial para Firmas Selectas de Prensa Latina
Punto de partida
Desde la perspectiva de la historia de la cultura y las ideas, el pensar de los grandes constructores de nuestra América ha tenido un carácter crítico, desde fines del siglo XIX a nuestros días. La crítica de ese pensar ha estado referida, en una medida decisiva, a la visión Occidental -Noratlántica sería más preciso- de la civilización como marco superior de relaciones de los seres humanos entre sí.
Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
La crisis en Nicaragua ha generado ya un parteaguas en lo que va del centro a la izquierda del pensamiento democrático en nuestra América. Emergen los peores recursos discursivos -como las referencias a torres de marfil, ingenuidades, complicidades, y las descalificaciones y personalizaciones- sin que se llegue al corazón del problema: sus causas de origen, y el remedio que demanda.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
Un reciente artículo de Nils Castro[1] hace referencia al rápido desgaste político de las administraciones neoliberales que, en su momento, fueron presentadas como evidencia del fin de un “ciclo progresista” que habría abarcado la primera década de este siglo en nuestra región. Lo que distingue al artículo es, sobre todo, su decidida orientación hacia el futuro, y a la creación de las circunstancias necesarias para abrir paso a una vida mejor para los pueblos de nuestra América.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
El punto de partida para juzgar el aporte de José Martí a la formación de una cultura ambiental latinoamericana radica en su observación de enero de 1891, cuando planteó que no había aquí “batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza”.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
No es cierto que Marx ya no satisface nuestras necesidades.
Por el contrario, nuestras necesidades aún no se adecúan
a la utilización de las ideas de Marx.
Rosa Luxemburgo, 1903[1]
Para Alejandro Escalera
La crisis ambiental que encaramos ha renovado el debate sobre el papel del capitalismo en el desarrollo de la especie humana. Allí afloran, una vez más, dos posturas básicas: una afirma que el afán de la infinita acumulación de riquezas está en la naturaleza humana, mientras la otra ve en ese afán la expresión ideológica y moral de un momento determinado -y eventualmente pasajero- en el desarrollo de nuestra especie.
Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
Ver el mundo desde nuestra batalla entre la falsa erudición y la naturaleza no puede, si no, confirmar nuestro derecho a la esperanza. Ese derecho se sustenta en los tres pilares mayores de nuestro legado martiano y en su corolario político.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
En fecha reciente tuve un día curioso y decidor de los tiempos que vivimos. En la mañana temprano un amigo religioso, laico, que algún papel tuvo en facilitar el proceso de paz en Colombia, me cuenta que se le ha pedido colabore en abrir paso al diálogo en Nicaragua. Más tarde leo el texto de otro amigo, que critica severamente la pretensión de la Iglesia de convertirse en árbitro del conflicto político en ese país. De pronto me sentí, como tantos, entre Escila y Caribdis, aunque (eso sí) en un bote que avanza.
Por Guillermo Castro Herrera*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
“Desde que el lenguaje permitió que la evolución cultural humana
incidiera sobre procesos antiquísimos de evolución biológica,
la humanidad ha estado en condiciones de alterar
los más antiguos equilibrios de la naturaleza
de la misma manera que la enfermedad altera
el equilibrio natural en el cuerpo de un huésped...
Desde el punto de vista de otros organismos,
la humanidad se asemeja así a una grave enfermedad epidémica,
cuyas recaídas ocasionales en formas de conducta menos virulentas
nunca le han bastado para entablar una relación estable y crónica”.
William McNeill, Plagas y Pueblos [1]
El ambiente, o mejor aun lo ambiental, constituye un tema de creciente importancia en el debate sobre la salud pública. Las expresiones más visibles de ese interés se ubican en torno a los riesgos de malestar, enfermedad y muerte que afloran en tiempos en los que se combinan el crecimiento demográfico, el deterioro social y la degradación del mundo natural, a una escala e intensidad sin precedentes en la historia de nuestra especie.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
(Para Ricaurte Soler, jamás ausente)
El Istmo de Panamá extiende de Este a Oeste sus 74 mil kilómetros cuadrados, entre Costa Rica y Colombia. En su punto más estrecho se ubica el Canal de Panamá, que recorre de Norte a Sur 77 kilómetros. La ciudad de Panamá, capital de la República, está ubicada junto a la entrada del Canal, en el Pacífico. Al Norte, junto a la del Atlántico, está la ciudad de Colón. Las separan apenas 80 kilómetros, pero el contraste entre ambas no puede ser mayor.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
(Para Harry Vanden, al Sur del Norte)
En 1859, a 11 años del Manifiesto Comunista, Marx dio a conocer su Contribución a la Crítica de la Economía Política, en cuyo prólogo sintetiza en 525 palabras el estado de desarrollo de la filosofía de la praxis, cuando aún faltaban ocho para la publicación del primer tomo de El Capital.[1] Allí se refiere al resultado de sus estudios preliminares, que serviría de “hilo conductor” a su labor investigativa. Ese hilo tiene, al menos, siete hebras.
Por Guillermo Castro H.*
Especial para Firmas Selectas de Prensa Latina
“El modelo no es la esfera, que no es superior a las partes, donde cada punto es equidistante del centro y no hay diferencias entre unos y otros. El modelo es el poliedro, que refleja la confluencia de todas las parcialidades que en él conservan su originalidad.”
Francisco[1]
La formación y desarrollo de una visión del mundo forjada para transformar la realidad, y no para limitarse a interpretarla, constituye un proceso de una extraordinaria riqueza y complejidad. En dicho proceso, sostuvo Gramsci, la filosofía de la praxis había sufrido “una doble revisión”.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
Desde hace una década, el Foro Económico Mundial, que convoca anualmente en Davos, Suiza, a los principales dirigentes empresariales y políticos del planeta, da a conocer un Informe de Riesgos Globales elaborado por especialistas del más alto nivel. [1] El informe clasifica esos riesgos en cinco categorías -económica, ambiental, geopolítica, social y tecnológica-, y los valora según su grado de impacto y probabilidad.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
Como sabemos, fue el desarrollo del capitalismo el que creó por primera vez en la historia de la humanidad un mercado mundial, en un proceso iniciado en el siglo XVI y todavía en curso. El alcance y complejidad de ese proceso encontró una síntesis clara y temprana en el Manifiesto Comunista redactado por Carlos Marx y Federico Engels en 1848, y recibió especial atención en la obra de los pensadores que fueron dando aliento a la filosofía de la praxis antes de la década de 1930, desde Rosa Luxemburgo y Vladimir Ilich Lenin hasta Antonio Gramsci y György Lukács.
Por Guillermo Castro Herrera*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
Para Rafael Colmenares,
en sus ríos, en sus páramos.
El verdadero problema relativo al lugar y la función de la naturaleza en la filosofía de la praxis no consiste tanto en que exista, o no, una ecología de Marx como que en su obra ofrezca una teoría y una metodología de la historia que permita un abordaje integrado del desarrollo de la especie humana. Este es un tema de especial interés político para nuestro tiempo, sobre todo en lo que atañe al análisis del origen, el significado histórico y las vías de acción ante la crisis ambiental global.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
Hace 18 años que el entonces Obispo de Colón y Kuna Yala, Carlos María Ariz, le dirigiera una carta a la recién electa presidenta de la República, Mireya Moscoso, para informarle sobre el malestar de los campesinos de la llamada Costa Abajo de Colón, en el Atlántico Centro Occidental de Panamá, ante una Ley aprobada el 31 de agosto de ese 1999, que concedía a la Autoridad del Canal de Panamá unos dos mil kilómetros cuadrados de esa región para la modernización de la vía interoceánica.[1]
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
José Martí residió en México entre 1875-1876, de los 22 a los 23 años de edad. Llegó desde España, donde había sufrido pena de exilio, impuesta por el gobierno colonial, como castigo por su actividad independentista en Cuba. El apoyo de la masonería liberal le permitió no sólo residir en México sino, sobre todo, vincularse activamente con una comunidad generacional y cultural que desempeñaría un papel de primer orden en la consolidación y modernización del Estado mexicano.