Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas
Los problemas asociados al acceso al agua, necesaria para el crecimiento económico sostenido y el desarrollo humano sostenible en todas las regiones del planeta, son cada vez más graves. Así, por ejemplo, un documento de la Organización de las Naciones Unidas[1] plantea que unas mil 200 millones de personas viven hoy en áreas de escasez física de agua, mientras otros 500 millones se acercan a esa situación.
Por Guillermo Castro H.*
Para Firmas Selectas de Prensa Latina
El problema de la sostenibilidad del desarrollo tiene ya una larga trayectoria en nuestra cultura. Fue en 1972 cuando el Club de Roma planteó el problema de los límites al crecimiento que podría imponer la capacidad del ecosistema Tierra para procesar los desechos de la actividad productiva de los humanos, y cuando las Naciones Unidas convocaron a su primera reunión sobre el tema.
Por Guillermo Castro H.*
Para Prensa Latina/Firmas Selectas
Las elecciones recientes en Argentina y Venezuela no plantearon una opción que fuera más allá del capitalismo, sino otra entre dos maneras de administrarlo: la liberal populista y la neoliberal oligárquica.
Por Guillermo Castro H.*
Para Ricardo Melgar Bao, en Cuernavaca
Tiempos
Del río Bravo a la Patagonia, la América nuestra abarca unos 22 millones de kilómetros cuadrados que albergan una extraordinario diversidad de ecosistemas, desde desiertos extremadamente secos hasta bosques tropicales muy húmedos, y desde vastos humedales marino-costeros hasta praderas y páramos de cuatro mil metros de altura.
Por Guillermo Castro H.*
La colonialidad, en tanto que visión del mundo dotada de un sistema de conductas acorde a su estructura, opera a través de modalidades históricas de organización de la cultura y el trabajo intelectual. En lo que atañe a su vínculo con el extractivismo, característico de las economías de nuestra América, cabe plantear dos cosas.
Por Guillermo Castro H.
Todo proceso de trabajo tiene su origen, por remoto que sea, en la extracción y transformación de elementos naturales en recursos que puedan ser incorporados a una cadena productiva, cuya creación -mediante actividades extractivas- es inherente a todo proceso productivo.
Guillermo Castro H. *
Un chiste amargo, como suelen serlo los de la política en estos tiempos, cuenta que los socialdemócratas se presentan como de izquierda, se imaginan como de centro, y en el gobierno aplican políticas de derecha. Esto puede parecer exagerado -en eso, entre otras cosas, consiste lo chistoso-, pero tiene un claro asidero en lo que han venido a ser los partidos que se llaman a sí mismos socialdemócratas de Estados nacionales como Inglaterra, Francia y España.
Por Guillermo Castro H. *
No hace falta profesar religión alguna para coincidir con el Papa Francisco en su postura crítica ante los desastres morales y sociales del mundo en que vivimos. En nuestra América, por ejemplo, basta con ser martiano para coincidir con él.
Por Guillermo Castro H.*
Especial para Firmas Selectas/Prensa Latina
“A un plan obedece nuestro enemigo: el de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan. Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque.”
José Martí[1]
La ecología política es la disciplina que se ocupa de los conflictos que animan y expresan a un tiempo las interacciones entre los sistemas naturales y los sistemas sociales a lo largo del tiempo. Dicho así, ella nos ofrece la dimensión política de la historia ambiental, en una doble relación de la mayor importancia para ambas.
Por Guillermo Castro H. *
En lo más esencial, la ecología política releva una serie de problemas que de otra manera podrían pasar desapercibidos o ser planteados de una manera que no se correspondiera con su especificidad en el marco de las estructuras de gestión del conocimiento, generadas por el desarrollo del capitalismo de mediados del siglo XIX a nuestros días.
Guillermo Castro H.
Especial para Firmas Selectas / Prensa Latina
La Organización de las Naciones Unidas ha establecido 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible a partir de 2015, que pasarán a servir de ejes transversales en las estrategias de desarrollo de sus Estados miembros. Para cumplirlos, propone crear una alianza global, en las que participen los Estados, las organizaciones de la sociedad civil vinculadas a ese orden estatal, y las corporaciones transnacionales que tienen hoy el control de la economía global.
Por Guillermo Castro H. *
(A la memoria de Antonio Núñez Jiménez, que abrió para tantos las puertas a la cultura de la naturaleza.)
Más allá de lo inmediatamente visible en la crisis de nuestro tiempo -la extraordinaria concentración de la riqueza junto a la amplia difusión de la pobreza, las tensiones políticas crecientes en todo el sistema mundial, el estado de guerra sin fin y la formación de nuevas estructuras de poder global -, subyace otro plano de conflicto, cuya influencia es quizás más ubicua y trascendente de lo que se suele imaginar.
Por Guillermo Castro Herrera *
“Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando y zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades; ¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.”
José Martí, “Nuestra América”. El Partido Liberal, México, 30 de enero de 1891.
Si entre fines del siglo XVIII y mediados del XX el Estado nacional fue la forma política básica de organización del mercado mundial -entendido como una estructura de relacionamiento entre mercados nacionales-, ¿cuál será la forma política de organización de un mercado global cuyos principales protagonistas son corporaciones transnacionales?
Por Guillermo Castro H.
(Para Ibrahim Hidalgo, en La Habana, sin cuya labor no podría yo realizar la mía.)
“Después del mar, lo más admirable de la creación es un hombre.
El nace como arroyo murmurante, crece airoso y gallardo como abierto río, y
luego – a modo de gigante que dilata sus pulmones, se encrespa ciego, y se
calma generoso - ¡genio espléndido de veras, que sacude sobre los hombros
tan regio manto azul, que hunde los pies monstruosos en rocas transparentes y
corales!; ¡genio híbrido y extraño que cuando se mueve se llama tormenta, y
cuando reposa, noche de luna en el Océano, lluvia de plata, y plática de
estrellas sobre el mar.”
José Martí1
Guillermo Castro H. *
“El mercado es mi pastor”
Los resultados del dogma están a la vista: crecimiento económico constante, con pobreza subsidiada persistente y creciente deterioro ambiental.
Son muchos años ya (desde 1984, al menos) de culto al pensamiento único neoliberal entre nosotros, incluyendo su constante llamado a descartar como ingenuo -y peligroso- todo lo que pueda alejarse de su dogma fundamental: “el mercado es mi pastor, nada me faltará”. Los resultados del dogma están a la vista: crecimiento económico constante, con pobreza subsidiada persistente y creciente deterioro ambiental.
Por Guillermo Castro H.*
Especial para Firmas Selectas
“No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza.”
José Martí, 1891.[1]
Al tratar de las cosas de nuestra América, conviene una precisión. Mientras en el resto de Occidente las abreviaturas AC y DC sirven para ordenar el tiempo en un antes y un después del nacimiento de Cristo, entre nosotros sirven además para ordenar nuestra propia historia en sus dos momentos fundamentales: antes y después de la Conquista europea.