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miércoles 12 de junio de 2024

Siempre queda espacio para el asombro y la indignación. El terrorista A. Alazo: ¿Exonerado?

Por José R. Oro

Podemos usar una frase coloquial: “Estamos curados de espanto”. Pero la realidad es que nunca nadie está curado de cuantos espantos existen, todo lo contrario, creo mejor decir que: “Siempre queda espacio para el asombro”, muy lamentable, pero cierto.

La exoneración del criminal terrorista Alexander Alazo de su brutal ataque contra la embajada cubana en la capital del Potomac, nos deja azorados, realmente confieso que creía le pondrían una leve sanción, algo para salvar cara. Declararlo inocente de dispararle 32 veces a la Embajada de Cuba en Washington D.C., es un nuevo descenso desvergonzado que muestra que la “Justicia” estadounidense es una broma de mal gusto y su Constitución sólo un papel mojado

El terrorismo sigue siendo un grave desafío para la comunidad internacional. No se puede eliminar si prevalecen los dobles raseros, la manipulación, el oportunismo político y la selectividad. No hay terrorismo bueno y terrorismo malo. Los actos terroristas son crímenes contra la humanidad. Es necesario responder a este fenómeno de acuerdo con las normas y principios del derecho internacional.

Durante más de seis décadas, Cuba ha sido blanco de continuos actos de terrorismo que han costado la vida a muchas personas.

No olvidamos una larga historia de dolorosos acontecimientos contra nuestros diplomáticos en el exterior, incluso en territorio estadounidense.

Uno de los más reciente actos contra Cuba fue el ataque, en la madrugada del 30 de abril del 2020, a la sede diplomática de Cuba en la capital de Estados Unidos, perpetrado por un ciudadano llamado Alexander Alazo, quien indiscriminadamente disparó 32 tiros con un fusil de asalto semiautomático. En el 2023, se lanzaron cocteles molotov contra esa misma sede. Cuba a través del MINREX condenó desde un principio este atentado, calificándolo de «acto terrorista con intención de matar».

Tal acción sólo fue posible debido a la política agresiva del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba y a la instigación a la violencia por parte de políticos y grupos extremistas anticubanos hostiles asentados en ese país. Decía el MINREX entonces:

“Al momento de los hechos, se encontraban 10 funcionarios en el edificio. Si el ataque hubiera ocurrido en otro momento, la historia sería diferente. Podría haber ocurrido una masacre.

“Producto de los impactos se reportaron daños materiales al inmueble. Las balas alcanzaron el frente de la embajada, principalmente la puerta y las columnas de la entrada. Varios proyectiles penetraron el interior del edificio dañando la escalera principal, el techo y las paredes.

“Para aumentar la gravedad del acto, la embajada de Cuba se encuentra en una concurrida avenida del barrio Adams Morgan. Está situado entre las embajadas de Polonia y Lituania, a sólo tres km de la Casa Blanca.

“El autor del hecho, un ciudadano de origen cubano llamado Alexander Alazo Baró, fue detenido en el lugar por las autoridades locales. Había planeado el ataque de antemano. Tenía vínculos con grupos e individuos dentro de Estados Unidos, con un conocido historial de odio e instigación a la violencia y el terrorismo contra Cuba.

“Es un delito profundamente grave, de preocupación internacional, que una embajada haya sido blanco de un acto terrorista. Sin embargo, casi seis meses después del ataque, el Departamento de Estado estadounidense no ha emitido ninguna declaración pública oficial sobre este asunto.

“El gobierno de Estados Unidos ha optado por no reconocer, y mucho menos rechazar, este ataque terrorista. Busca desconocer su responsabilidad legal de proteger todas las misiones diplomáticas en su territorio, tal como lo establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Ni siquiera ha reconocido el ataque como terrorista en su naturaleza. Así lo demuestran los cargos contra el agresor.

“El silencio cómplice del gobierno estadounidense alienta la continuación de acciones similares en el futuro. Este acto terrorista es resultado directo de la agresiva política oficial y de la creciente retórica hostil del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.

“Está alimentado por la permanente y abierta instigación a la violencia por parte de políticos estadounidenses, incluidos altos funcionarios del Departamento de Estado, la Embajada de Estados Unidos en La Habana, así como grupos extremistas anticubanos en ese país, que han hecho de esos ataques su medio de vida.

“Quien escuche las frecuentes falsedades del Departamento de Estado y del propio Secretario de Estado observará que constantemente hay un llamamiento al resentimiento y al odio hacia Cuba”

Durante el gobierno de Donald Trump se tomaron 243 medidas anti-cubanas y se entregaron ingentes cifras de dinero para desestabilizar a Cuba. Cuando Joe Biden salió electo en el 2020 yo pensaba que esas políticas iban a cambiar, por lo menos a no incrementarse, pero no ha sido así, su postura contra Cuba ha sido arrogante y tan brutal como la de Trump y sus fascistas de MAGA.

No fue esta la primera vez, ni la última, que la Embajada de Cuba en Washington, la Misión en la sede de la ONU en Nueva York y funcionarios del servicio exterior cubano son objeto de agresiones en suelo estadounidense, un país donde hay más de 200 millones de armas “en la calle”. Algunos ejemplos:

• Artefacto explosivo lanzado el 8 de mayo de 1979 por la organización terrorista Omega 7 contra el mismo edificio de nuestra Embajada en Washington, provocando graves daños.

• El 11 de septiembre de 1980, el diplomático cubano Félix García Rodríguez fue asesinado a tiros en Nueva York.

• Se han cometido tres intentos de asesinar al Embajador de Cuba ante la ONU y se han perpetrado 17 actos de agresión, incluidos ataques directos con artefactos explosivos, contra la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas.

• Hasta el momento, hay registrados oficialmente casi 90 ataques a embajadas cubanas en el mundo y 29 ataques a funcionarios diplomáticos de nuestro país (ocho de ellos muertos) a causa del terrorismo. Terrorismo alentado, financiado y/o tolerado por Washington.

• Los actos terroristas contra Cuba han costado la vida de al menos tres mil 478 personas y mutilado a otras dos mil 099. Además, grupos e individuos que han cometido actos terroristas contra nuestro país en el pasado han operado durante años y continúan operando con impunidad en suelo estadounidense.

Todos los cubanos de bien exigimos que el gobierno de Estados Unidos actúe, de inmediato de la misma manera y cumpla con sus obligaciones internacionales en la lucha contra el terrorismo.

Brevísimo recuento del terrorismo contra Cuba

Desde antes del triunfo de la Revolución, se realizaron actos terroristas contra Cuba y su pueblo, desde el suministro de bombas y cohetes a la Fuerza Aérea de Batista en la ilegal Base Naval de Guantánamo, hasta muchas otras cosas. Desde el mismo 1 de enero de 1959 los grupos contrarrevolucionarios armados financiados y entrenados por la CIA norteamericana, concibieron y realizaron numerosos actos terroristas que han costado valiosas vidas y cuantiosos recursos a Cuba. Asimismo planearon diversas acciones para eliminar físicamente al Comandante en Jefe Fidel Castro y a otros dirigentes de la Revolución. La formalización de las actividades terroristas anti- cubanas ocurrió con la aprobación, el 17 de marzo de 1960, del llamado Programa de Acción Encubierta contra Cuba; quedaba clara la postura que mantendría el Gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, y que, desde entonces, no ha sido más que la cínica tolerancia y el apoyo a quienes estén dispuestos a llevar a vías de hecho acciones para destruir la Revolución. Lo de Alexander Alazo no es más que una reiteración ad nauseam de lo que ha ocurrido sin excepción por muchas décadas.

Un mínimo de tres mil 478 mil cubanos muertos (la cifra real alguna vez se va a conocer y pronostico que será mucho más elevada) es el saldo de más de medio siglo de hostilidad estadounidense contra Cuba, blanco en la actualidad de una nueva fase de ataques mediáticos de Washington y de sus aliados europeos. En esa cifra entran más de un centenar de niños afectados por el Dengue Hemorrágico (1981), víctimas del ametrallamiento a poblados costeros, la agresión de Playa Girón, sabotajes económicos, el bombardeo de ciudades y pueblos en los años 60 del pasado siglo, la explosión del vapor La Coubre , la bomba en el avión de Cubana de Aviación en Barbados y una infinita lista de actos crueles, desalmados e inobjetablemente terroristas.

El hombre de la CIA, Luis Posada Carriles, desde su cargo de represor en el servicio de inteligencia venezolano de entonces- y como jefe después de una supuesta oficina de detectives en la ciudad de Caracas, desde donde desarrollaba sus actos de terror contra Cuba-, formaba parte, sin dudas, del cerebro, inspiración y brazo ejecutor de aquellas acciones sanguinarias que se habían venido produciendo en el continente desde finales de los años 60, por mandato de Estados Unidos.

Luis Posada poseía un sólido historial al servicio de la CIA y aunque la agencia, dirigida entonces por George Bush (padre), reconoce solo “contactos esporádicos” con Posada en aquellos momentos, los hechos permiten afirmar que este terrorista constituía una pieza importante en el dispositivo operativo de la CIA en la región.

El 6 de octubre – de 1976 tendría lugar el horrendo crimen del avión de Cubana de Aviación en Barbados, organizado desde Venezuela por los criminales Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles.

En la década de los años 90, alentadas por el derrumbe del campo socialista, las organizaciones contrarrevolucionarias intensificaron y continuaron desarrollando impunemente, desde territorio de Estados Unidos y otras bases de operaciones, numerosas acciones terroristas contra Cuba.

Los órganos de la Seguridad e Inteligencia cubanos tuvieron conocimiento, además de los hechos y acciones incluidos en esta relación, de otros 140 planes de acciones terroristas, 16 planes de atentado contra el Comandante en Jefe Fidel Castro y ocho planes para atentar contra otros dirigentes, solamente entre los años 1990 y 2001, lo que da una idea de la peligrosidad e intenso accionar de las organizaciones e individuos mencionados.

La variante del empleo de mercenarios centroamericanos, actuando desde esos países, pero financiados desde Miami, para sembrar el terror en las instalaciones turísticas cubanas, sería una nueva idea propuesta entonces por Luis Posada Carriles desde El Salvador, la que fue aceptada de inmediato por la FNCA y sus cómplices en la administración de Estados Unidos, ya entrada la década de los años 90.

En 1997 explotaron las bombas en varios hoteles de la capital cubana y en dos empresas turísticas cubanas en el extranjero. Uno de estos actos monstruosos cegaba la vida del joven turista italiano Fabio di Celmo

Por intentar impedir crímenes como estos guardaron prisión larga e injusta los Cinco Héroes cubanos en cárceles estadounidenses, por luchar contra el terrorismo desde las entrañas de estos grupos criminales.

Algunos comentarios para concluir estas notas:

1. La absolución de Alexander Alazo se va mucho más allá de una vulgar parodia de la justicia. Como a Fidel Castro la Historia lo Absolvió, a la caterva de asesinos como O. Bosch, L Posada Carriles, A. Alazo y otros; ¡la “Historia los Condenará Eternamente”!

2. Es un acto peligrosísimo que incentiva a otros irresponsables que se han atrevido a intentar fechorías de tan elevada criminalidad y cometer acciones terroristas, pensando que no serán perseguidos por el sistema judicial de los Estados Unidos. También por individuos ansiosos de “fama” (sin saber que ser abominado no es sinónimo de ser célebre) y/ o dinero o simplemente envenenados por el odio. ¡Alexander Alazo debe ir a la cárcel que es adonde el pertenece!

3. La permanencia de Cuba como parte sancionada en el SSOT (países promotores del terrorismo) alcanza una nueva cota de desfachatez e ignominia.

4. Como vimos en Ucrania en los días del Maidan (organizado por los mismos enemigos de Cuba) en Kiev, y los asesinatos en masa en Odessa, Donetsk y Lugansk, no considero imposible acciones de falsa bandera contra Cuba (que ya han ocurrido antes, por supuesto), para crear un caos dentro y fuera del país.

5. Cada vez que ocurre una acción de gravedad, hay que ver a quien le conviene, los enemigos jurados de Cuba, odiadores sin límite, quieren ver rotas las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Acciones como la de Alazo y después en el 2023 los que lanzaron cocteles molotov contra la propia sede diplomática, están dirigidas a crear una crisis que provoque una agudización aun mayor de la hostilidad entre ambos países. ¡No lo olvidemos ni por un instante!

6. El fascismo anda suelto en los Estados Unidos y otras partes del mundo. El terrorismo anti cubano siempre ha tenido y tiene hoy características neo- fascistas

7. El fascismo está detrás de las horribles guerras de Ucrania y Palestina, el genocidio y las masacres terroristas son siempre, desde Guernica para acá, un instrumento preferido del fascismo.

Ante ello, hay que fortalecer la unidad nacional del pueblo cubano en Cuba y en su emigración de bien, cada vez más estrecha. En los Estados Unidos y otros países, hay que fortalecer la unidad de las fuerzas progresistas en un frente amplio anti- fascista, que ya se ha visto incipientemente iniciado, pero con muchas fuerzas en las manifestaciones estudiantiles contra el genocidio de Gaza. ¡Llamamos a todos los amigos de Cuba, del movimiento por la Paz y todas las personas decentes y de bien en Estados Unidos y el mundo, a denunciar esta nueva bajeza de declarar inocente a un terrorista salvaje y confeso!

¡ABAJO EL TERRORISMO! ¡ABAJO EL FASCISMO! ¡CUBA FUERA DE LA LISTA DE PATROCINADORES DEL TERRORISMO!

rmh/jro

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