“El amanecer dejó de ser una tentación..”.
Por Gustavo Robreño Dolz
Para el heroico y laborioso pueblo de Nicaragua y su Revolución Popular, para el Frente Sandinista de Liberación Nacional y para el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional- que encabezan Daniel Ortega y Rosario Murillo- “el amanecer dejó de ser una tentación…”, como expresó Tomás Borge Martínez, en sus inmortales versos dedicados al Comandante Carlos Fonseca Amador, justamente llamado Padre de la Revolución Popular Sandinista, en quién se simboliza la nutrida y eterna pléyade de héroes y mártires que caracterizan a esa gesta imborrables y vigentes de Centroamérica y de todo el continente.
Estamos en el año 2026 y el 23 de junio conmemoraremos el Aniversario 90 del natalicio del Comandante Carlos en su querida Matagalpa, mientras que el 8 de noviembre recordaremos el Aniversario 50 de su caída en combate, en la región matagalpiana de Zìnica, junto a Benito Carvajal y Crescencio Aguilar.
No es posible, por tanto, desde su Cuba querida, respetada y defendida, dejar pasar estas fechas sin hacernos presentes con un mensaje de recordación que debe servir también de aliento, estímulo y solidaridad a nuestros pueblos y sus vanguardias, que prosiguen la dura lucha a la que Carlos consagró su vida revolucionaria, ejemplar y militante.

Como heredero legítimo y sucesor histórico de Augusto César Sandino, de origen extremadamente humilde, fue capaz de combinar el estudio y la autosuperación intelectual y política con la acción y la capacidad de organización que lo llevaron a convertirse en la figura simbólica y central de la Revolución Popular Sandinista, al punto de que su desaparición física se convirtió en nuevo estímulo, lección y ejemplo para sus compañeros y fueron acicate indetenible para la lucha del Frente Sandinista en el período final de la etapa insurreccional que condujo a la victoria histórica del 19 de julio de 1979.
La Nicaragua sandinista de hoy es ya en buena medida la Nicaragua que Carlos soñó y por su construcción plena, superación en todos los órdenes, progreso material y consolidación moral, continúa luchando el pueblo guiado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, que él y sus hermanos de combate crearon en las condiciones más difíciles y al riesgo de muchas de sus preciosas vidas ofrendadas.

Volvamos otra vez a los versos de Tomás Borge, cuando dijo que “¡no fue en vano tu sacrificio inmortal, no fue en vano tu sangre derramada… Juremos ser fieles a tus horas difíciles, a tu certidumbre, a tu sangre y resurrección…”
Carlos Fonseca Amador vive en la Nicaragua de hoy; su ejemplo inspira y convoca al pueblo nicaraguense y en especial a sus jóvenes; al Frente Sandinista, al gobierno de unidad, al Ejército de Nicaragua y a todas las instituciones patrióticas que hoy construyen la patria nueva y la difunden; a la eterna e inolvidable solidaridad con todas las causas justas de los pueblos del mundo y muy en particular con el pueblo de Cuba y su Revolución, hermanos ambos de lucha y de sangre, en todos los momentos.
No olvidemos que 2026 es también el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro y unamos a los dos, a Carlos y a Fidel, en la veneración, en recuerdo eterno y en la fidelidad de sus ideas tan semejantes.
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