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domingo 20 de septiembre de 2026

La ténica y la tática que condusen al ésito…

Por Luis Casado

Esto no se inventa, o bien sería preciso disfrutar de una gran creatividad: hacer el payaso exige talento, o bien una cierta incapacidad para darte cuenta de que estás haciendo el ridículo.

Jorge Quiroz se sobrepasa a sí mismo cuando intenta explicar las razones del marasmo económico, así como lo que hará para recuperar el tan ansiado crecimiento, su manía preferida.

Para darle un tono de seriedad a sus cogitaciones, las publicó en El Mercurio del 15 de septiembre, lo que también puede ser retenido en su contra. Veamos lo que dice…

“Acogemos las críticas con apertura y compartimos la preocupación por el desempeño actual de la actividad y el empleo (…). Pero no debemos cambiar la estrategia, sino ajustar la táctica”.

Para el personal asopado, inapto para captar la sutilidad de su mensaje, Quiroz da una segunda mano de pintor de brocha gorda, lo suyo cae lejos de las delicadas pinceladas de los impresionistas:

“Ajustaremos la táctica todas las veces que sea necesario. Pero no la estrategia, porque en ella se juega la recuperación duradera del crecimiento, el empleo y la oportunidades, y con ello, el bienestar de las personas…”.

Desde el cruento advenimiento de la dictadura, hasta el día de hoy, todos los ministros de Hacienda sin excepción aplicaron dócilmente la misma “estrategia”, esa que llamaron “el modelo chileno”, aunque de chileno no tiene nada, úsease las enseñanzas de Milton Friedman, o si prefieres la doxa de la Escuela de Chicago, dogmas que produjeron lo que vemos hoy y que está prohibido cambiar.

La meta que se fija Quiroz es “tan exigente como ambiciosa”, algo así como escalar el Himalaya en chanclas y bermudas:

“elevar el crecimiento desde el dos por ciento observado en los últimos doce años, a niveles del cuatro por ciento a fines de esta década”.
La audacia de Quiroz te deja privado: la India ha crecido en un 7,8 por ciento anual, Singapur en un 6,3 por ciento, Indonesia en un 5,61 por ciento y China por encima del cinco por ciento. Mientras tanto, los adalides del neoliberalismo han caído en recesión, comenzando por las tan poderosas Francia y Alemania, los motores de la Unión Europea. EEUU., cuna de los Chicago Boys, no lo hace mucho mejor que Chile.

Quiroz, a quien no puedes acusar de esconder la pelota, explica abiertamente su “estrategia”:

“La estrategia para conseguir esta meta consiste en liberar a la actividad privada de la pesada carga de sobrerregulaciones e impuestos que se han acumulado durante largos años, e incluye también un proceso de consolidación fiscal absolutamente indispensable, tanto para poner atajo a la alarmante tendencia al alza de la deuda pública en los últimos 18 años como para hacer sostenible la carga tributaria”.

Todas las actividades humanas tienen regulaciones: el transporte aéreo, la industria automotriz, la cirugía médica, la navegación marítima, la fabricación de combustibles fósiles, la producción de energía eléctrica, la libre circulación de mercancías… (algunas mercancías cuya demanda crece no pueden circular libremente: la cocaína y la morfina, por ejemplo, contrariamente a lo que ocurre con los alcoholes…). ¿Porqué razones Quiroz desea eliminar las regulaciones que se aplican a los movimientos de capitales?

No es el primero en soñar con esa “liberalización”: en una monografía que escribí hace años, actualizada el año 2014, expresé lo que sigue:

Para facilitar la llegada de inversión extranjera los gobiernos- los gobernantes, porque no conviene olvidar la responsabilidad que les cabe- liberalizan los mercados de capitales (3).

(3) Actualmente (mayo 2009) el ministro de Hacienda Andrés Velasco intenta hacer aprobar su Ley MK-III, o sea una nueva ley aún más favorable para el mercado de capitales. Aún cuando la MK-II hizo exclamar a un distinguido financista de la plaza: “Con esta ley tenemos todo lo que soñamos” (sic). (“El modelo neoliberal y los 40 ladrones”).

Otros, mucho antes que Quiroz, echaron mano a lo que se da en llamar el anarco-capitalismo, en el cual cada cual hace lo que le sale de los cojones, ve desaparecer sus obligaciones tributarias, así como las regulaciones legales. Un tal Donald Trump… ¿te suena? ¿O bien Emmanuel Macron?

Macron, en Francia, redujo brutalmente los impuestos que pagaba el riquerío y la actividad productiva. Resultado: en dos quinquenios Macron hizo pasar la deuda pública de 2,2 billones de euros en el 2017 (cerca del 100 por ciento del PIB), a más 3,5 billones de euros en el 2026, o sea un 117,5 por ciento del PIB francés. Simultáneamente, el déficit presupuestario se mantiene por encima del cinco por ciento anual, lo que ha encarecido las tasas que Francia paga para hacerse financiar en los mercados financieros.

Hoy esa tasa supera el 4,5 por ciento anual, lo que asusta a los analistas financieros, mientras el desempleo supera el 8,3 por ciento de la población activa.

Los EEUU. de Donald acumulan una deuda pública de 40 billones de dólares, lo que equivale al 125 por ciento de su PIB. Dicho en otras palabras, la misma “estrategia” de Quiroz tiene a cada ciudadano yanqui debiendo más de U$ 116 mil (o sea unos 116 millones de pesos… ¡por cabeza!). El gobierno yanqui paga actualmente tasas de interés que superan el cinco por ciento anual, lo que anuncia- según los que saben- un nueva crisis financiera planetaria.

Si quieres ver como la deuda yanqui crece minuto a minuto –¡este es crecimiento!– mira aquí:

https://www.usdebtclock.org

De Japón no te cuento nada: basta con decir que su deuda pública supera los U$ nueve billones, y que es el país más endeudado del planeta con relación a su PIB. La deuda equivale al 215 por ciento del PIB japonés.

He ahí los resultados de la “estrategia” de Quiroz aplicada bajo otros cielos.

Entretanto, el mismo Quiroz mete miedo con la deuda pública chilena que representa un pinche 43,3 por ciento del PIB, 66 por ciento de la cual es deuda interna (que nos debemos a nosotros mismos). El resto, un 34 por ciento, es deuda exterior.

Nótese que Quiroz desea reducir el gasto público… en un país que privatizó todo, la Educación, la Salud, la Previsión, las infraestructuras, etc., transfiriéndole ese gasto a las familias chilenas, un significativo porcentaje de las cuales carece hasta de vivienda.
Sin embargo Quiroz se felicita de su sagacidad:

“Los inversionistas ya están respondiendo al mejor clima de negocios que resulta de esta estrategia. En los seis meses del gobierno han ingresado al SEIA 144 nuevos proyectos que suman casi 39 mil millones de dólares. Es un récord histórico”.

En otras palabras, Quiroz nos promete un futuro esplendor… Lo malo es que entre los proyectos y su realización hay un trecho, y que de acuerdo a viejas costumbres vernáculas el beneficio lo captarán los inversionistas. Los pringaos, mientras tanto, deben pagar el alquiler, la luz, el agua, la escuela de los niños, el transporte, la salud y otras minucias.

Quiroz, dios lo guarde, es consciente de ello, por eso agrega:

“No obstante, tenemos plena consciencia de que estas positivas expectativas contrastan con la desaceleración económica del presente año, marcada por una sucesión de shocks de oferta y demanda, con el consiguiente efecto en el empleo”.

Vaya uno a saber lo que insinúa con eso de los “shocks de oferta y demanda”. Tal vez que la primera no se equilibra con la segunda- raramente ocurre- pero eso es una suposición mía. Para Quiroz tal desequilibrio es imposible, un anatema, visto que el Equilibrio General es una Ley económica y santas pascuas.

Como quiera que sea, Quiroz se cura en salud. Alega que la “consolidación fiscal” (la reducción del gasto público, la cicatería presupuestaria…) no tiene nada que ver con la menor actividad económica, sabiendo que al decirlo miente. Cualquier pinche economista sabe que la reducción del gasto público tiene efectos recesivos. Primer año de Escuela de Economía para débiles mentales.

Agrega por otra parte que los recortes (la “consolidación fiscal”) tocaron más bien los gastos corrientes, mientras la inversión pública se mantuvo. ¿En serio? Según Quiroz 80 por ciento de los recortes afectaron los gastos corrientes, y sólo 20 por ciento la inversión. No obstante, se ve obligado a precisar que hay un retraso en la ejecución de la inversión pública, “rezago característico del inicio de cada nuevo gobierno”. Lo que me permite concluir en que una reducción del 20 por ciento de la inversión pública, que además es ejecutada a paso de tortuga…, no es señal de dinamismo.

Lo suyo de Quiroz es echarle la culpa al empedrado:

“Este año hemos sufrido una gran ‘recesión del cobre’, que no tiene relación causal con la consolidación fiscal. Entre enero y julio, la actividad minera cayó siete por ciento respecto de igual período de 2025 y se proyecta que continuará contrayéndose durante lo que resta del año”.

“Hemos sufrido una gran recesión del cobre” es como decir que el desastre cayó del cielo. En un país en el que la dictadura y los sucesivos gobiernos de la Concertación y el FA privatizaron la minería, dejándole al Estado la porción congrua, quienes deciden de la producción son los privados.

Curiosa decisión la de reducir la producción de cobre mientras la demanda aumenta fuertemente en el mundo. El precio actual del cobre ronda los 6,39 USD por libra (a 15 de septiembre de 2026), tras haber alcanzado un máximo histórico cercano a los 6,73 USD a mediados de año.

No lo digo yo, lo dice la Bolsa de Metales de Londres. Y el Banco Central.

Incluso admitiendo que la “recesión del cobre” no tiene relación causal con la “consolidación fiscal”… el Estado- o sea Quiroz- es impotente. No puede obligar a los privados a un aumento de la producción, a menos que nacionalice el cobre. Los rumores van en dirección contraria: hay quien asegura que este gobierno quiere privatizar Codelco. ¿Otra “consolidación fiscal”?
Para acarrear aguas a su molino, Quiroz se escuda tras el déficit presupuestario:
“Más allá del gasto 2026, lo cierto es que Chile ha registrado déficits estructurales en 16 de los últimos 18 años, junto con un aumento sostenido de la deuda pública como proporción del producto. La consolidación fiscal que estamos impulsando busca corregir esta tendencia, racionalizando el gasto corriente, recuperando espacio para la inversión y estabilizando la deuda pública”.

Los partidos neofascistas europeos están proponiendo en este mismo momento lo que llaman “la regla de oro”, o sea un déficit cero en los presupuestos públicos. ¿Simple coincidencia?

Cuando Alemania exigió lo mismo en la Constitución de la Unión Europea… la respuesta se escuchó hasta en Bruselas, donde mangonea Ursula von der Leyen, una teutona nombrada a dedo (democracia que le llaman).

Hoy en día Alemania- que intenta salir de la recesión- se aleja del dogma del “déficit cero” (Schwarze Null) frente a las urgencias económicas y geopolíticas actuales. Alemania quiere tener el ejército convencional más poderoso de Europa- ¿para hacer qué?- y debe financiarlo a crédito.

Por otra parte sus infraestructuras ya envejecidas, la transición energética, la prohibición yanqui de comprar petróleo en Rusia y la destrucción terrorista del gasoducto NordStream, así como la crisis industrial, fuerzan el país a consentir nuevas inversiones públicas financiadas a crédito. Muy atrás quedó “el freno al endeudamiento” (Schuldenbremse) de Frau Angela Merkel.

Pero Quiroz, que se las sabe todas, lo hará mejor, él.

Quiroz está aplicando la ténica y la tática que condusen al ésito…

rmh/lc

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