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viernes 17 de julio de 2026

Bloqueos y sanciones perjudican a todos y nada resuelven (I)

A tenor con la exacerbación del Bloqueo anti– cubano de la administración de Donald Trump y el incumplimiento mezquino de las promesas de Joe Biden en su campaña electoral de “considerar seriamente” el caso cubano, me preguntaba cuál era la historia de los boicots, embargos, bloqueos y, en general, de las sanciones económicas, y por supuesto, más allá de la justicia y la moral (que no la tienen), cómo ha sido la eficacia de esas sanciones en la obtención de los “resultados” esperados por quien las aplica.

El tratar de entender el comportamiento de las sanciones económicas se ha vuelto más necesario ahora, cuando en un caso de “hubris” sin precedentes, los Estados Unidos y la Unión Europea, junto con otros de sus aliados y sub- sirvientes, han decidido llevar a Rusia a la “edad de piedra” y en un estilo muy reminiscente del nefario memorándum de Lester D. Mallory sobre Cuba (1960), tratar de provocar una revuelta popular contra el gobierno ruso y en particular contra Vladimir Vladimirovich Putin, quien ha sido demonizado hasta los extremos más desmedidos y ridículos.

Bien sabemos que tales sanciones no triunfaron con Cuba y mucho menos lo harán con Rusia.

Pero si van a lograr agriar las relaciones entre muchos países, crear un ambiente general de desconfianza, forzar que muchos estados incrementen su presupuesto militar, malgastando los recursos que se necesitan para enfrentar Cambios Climáticos o Pandemias; y para mejorar la alimentación, salud pública, educación, las infraestructuras de todo tipo, la disminución de la desigualdad en el mundo, y muchas otras tareas imperativas de nuestros tiempos.

Las sanciones van a hacer que todos vivamos peor, siempre pendientes de una apocalíptica guerra nuclear a corto plazo y menos preparados para enfrentar virus asesinos, Cambios Climáticos y otros retos de la Naturaleza y la Sociedad a mediano plazo. Todo por intentar eternizar un mundo unipolar que ya no existe más. Desearía fundamentar esta osada aserción.

Las sanciones económicas en el pasado histórico

Uno de los primeros ejemplos registrados de un gobierno que impone sanciones económicas contra otro ocurrió en el siglo V antes de nuestra era, cuando Atenas impidió que la ciudad-estado de Megara obtuviera acceso a puertos y bahías en toda la región que controlaba, por varias razones, incluida la supuesta profanación de tierras sagradas para Deméter, la diosa de la agricultura, por parte de los megarenses. Todo falso, por supuesto, la verdadera razón eran las relaciones de amistad y alianza entre Megara y la ciudad– estado de Esparta, Némesis de los atenienses.

Los bloqueos lograron aislar a Megara de casi todo el comercio y, como resultado, su economía sufrió. Sin embargo, las sanciones funcionaron tan bien que pueden haber causado el fracaso de Atenas al final.

Muchos eruditos e historiadores de hoy creen que el Decreto de Megara, como se llaman las sanciones, es al menos parcialmente responsable de la Guerra del Peloponeso, un conflicto de décadas entre la “democrática Atenas” y la “oligárquica” Esparta, aliada de Megara.

Aristofanes

Aristófanes, uno de los grandes comediantes de la historia se burló del gobierno ateniense: “Pericles en su furia creó leyes que sonaban como las canciones de los borrachos; que los de Megara tenían que irse de nuestras tierras, nuestros mercados, nuestro mar y nuestro continente; como si ellos no tuvieran derecho a tierras, mercado, mar o continente, sólo nosotros. Entonces cuando los de Megara lentamente se veían cada vez más hambrientos, llamaron a los espartanos en su auxilio, y de ahí vino el choque de escudos y espadas”. En “Los Acarnienses” (II.530-7)

Una consecuencia importante de esta guerra, debo añadir, es que marcó el final de la edad de oro de Atenas, que había alcanzado su apogeo con el propio Pericles. Tras su derrota, la otrora gran potencia del mundo helénico cayó bajo el control tiránico de Esparta. Nunca recuperó su antiguo esplendor.

El anterior de la Grecia clásica no es el único ejemplo histórico del fracaso de los Bloqueos y de cómo a veces le explotan en las manos a quienes lo aplican.

napoleon

Bien conocido fue el así llamado Bloqueo Continental, la forma principal de la política exterior del emperador Napoleón I Bonaparte de Francia en su larga guerra contra el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.

Consistió en un sistema económico y comercial impuesto por Francia por el cual se excluía a Gran Bretaña de todo intercambio mercantil con el resto de Europa, con la intención de arruinarlo financieramente.

El que Rusia se negara a bloquear al Reino Unido fue una de las causas de la invasión napoleónica a Rusia, que terminó con los caballos de los cosacos bebiendo en el Sena en 1814 y los británicos pateándole el trasero al emperador en Waterloo unos meses después. Tampoco funcionó, sino todo lo contrario provocó el fin de la era Napoleónica. Lo que si trajo fue cualquier cantidad de miserias a los pueblos.

rm/jro

*Ingeniero cubano residente en los EE.UU.
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