Firmas selectas

Artículos de Opinión, comentarios y análisis

viernes 22 de mayo de 2026

Cuba y la Ofensiva Revolucionaria de 1968 (I)

La Revolución Cubana ha sido y es uno de los eventos más importantes de la historia de la segunda parte del siglo XX y lo que va del XXI.

Su conductor y líder Fidel Castro Ruz fue, a mi juicio, la más importante personalidad de la segunda mitad del siglo XX.

Varias generaciones de cubanos hemos vivido y participado en tan telúrico y emprendedor proceso. Por eso no podemos cansarnos de estudiarla y repasar los magnos eventos relacionados con ella, muchos de los cuales tienen aún excepcional vigencia en nuestros días.

La Ofensiva Revolucionaria de 1968 fue uno de los más importantes momentos de la Revolución Cubana.

Este artículo está dirigido principalmente a la juventud cubana, a esa parte mayoritaria de la población que no había nacido aun en 1968. Muchos de los que protagonizaron y vivieron la Ofensiva Revolucionaria entonces, ya no están con nosotros.

Se ha escrito en distintos medios supuestamente “objetivos”, opiniones que pretenden menoscabar ese proceso y creo que el designio de casi todos ellos es desacreditar la Revolución Cubana.

Ofensiva-Revolucionaria

No es ninguna “objetividad”, sino los deseos de desacreditar a Cuba y su historia reciente.

Sin embargo, desde una óptica revolucionaria, socialista, se ha escrito demasiado poco sobre el particular, aún tenemos tabúes que algunas personas desean ignorar, o si hablan, hacerlo solo en susurros. Quiero defender la Ofensiva Revolucionaria con sus pros, contras, valiosas enseñanzas y el propósito de no repetir lo fallido e insistir denodadamente en continuar lo bueno.

Contexto social de la Ofensiva Revolucionaria

En enero de 1968 se produjo el desmantelamiento de la “microfracción”, en la que un muy reducido grupo de cubanos de “izquierda” encabezados por un ex – alto dirigente del antiguo Partido Socialista Popular y del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (separado por sectarismo), atentó de nuevo contra la unidad de las filas del Partido y de la Revolución, y también intentó abrir una brecha entre el PCC y la URSS/Campo Socialista.

A nivel internacional, después de la Crisis de Octubre y de la invasión a la República Dominicana en 1965, el poderío del imperialismo estadounidense en la región era casi total. Solo Cuba desafiaba los dictados de la superpotencia imperialista.

La Guerra de Vietnam estaba en su apogeo, y las fuerzas revolucionarias habían lanzado la Ofensiva del Tet que decretó la bancarrota militar del régimen de Vietnam del Sur y también generó grandes reportajes mediáticos, una completa repulsa contra esa guerra en el mundo entero y en especial dentro de los propios EEUU.

Pacto-de-Varsovia

Varios meses más tarde, en agosto 21, las tropas soviéticas y de otros países del Pacto de Varsovia entraron en Checoslovaquia, donde ya venía ocurriendo desde hacía algún tiempo un proceso de destrucción artero y disimulado del socialismo.

Como se observa, el escenario internacional no podía ser más complejo para Cuba y su Revolución, y eso se reflejaba directamente en la política interna de la Isla.

La fuente primaria y más certera acerca de la Ofensiva Revolucionaria es el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el XI aniversario del heroico Asalto a Palacio [1]

Durante la Ofensiva Revolucionaria, 55 mil 636 de los pequeños y micro negocios que existían en el país, fueron intervenidos y una cantidad apreciable de ellos continuaron su labor como propiedad del estado cubano, no siempre con éxito. Otros fueron cerrados, principalmente bares y puestos de fritas.

Del total arriba mencionado, existían: 11 mil 878 comercios de víveres (bodegas), tres mil 130 carnicerías, tres mil 198 bares, ocho 101 establecimientos de comida (restaurantes, friterías, cafeterías, etc.), seis mil 653 lavanderías, tres mil 643 barberías, mil 188 reparadoras de calzado, cuatro mil 544 talleres de mecánica automotriz, mil 598 artesanías y tres mil 345 carpinterías.

La mayoría, si no todas, de estas pequeñas empresas eran el epítome de la propiedad privada, del individualismo y de contribuir mayormente al enriquecimiento personal de los propietarios y a la explotación de sus trabajadores.

La mayoría de los dueños tenía posiciones políticas adversas a la Revolución, y algunos conspiraban contra ella de una forma u otra, disponiendo de recursos económicos y de otro tipo para perjudicarla. Eran la representación de una clase social muriente con un enfoque que no estaba dirigido a satisfacer las necesidades del pueblo o apoyar la construcción del socialismo.

También fue cerrada unos días más tarde, de manera completamente inconexa con lo antes mencionado, una vigorosa y exitosa entidad estatal: El Instituto Nacional de Ahorro y Viviendas (INAV).

Cuba durante 1968 y en la actualidad

Cuba en 1968 y la Cuba actual son muy diferentes. Algunos elementos de comparación y/o disimilitud serian: En 1968 la población cubana crecía aceleradamente al 2.2 por ciento anual [1], tenía unos ocho millones de habitantes, y una parte importante de la población aún no estaba empleada, eran estudiantes, que con el impetuoso desarrollo educacional de la Revolución disponían de una ilimitada y gratuita posibilidad de estudiar, por primera vez en la historia de Cuba.

poblacion-cubana

En el 2022 la población cubana, unos 11 millones y fracción, lleva ya varios años prácticamente sin crecer, y el envejecimiento poblacional presenta nuevos retos económicos y sociales para el pueblo y el gobierno cubanos.

Ya en 1968 se comenzaba a importar alimentos que se podían producir en el país y el Comandante el Jefe alertaba [1] sobre este mal con el ejemplo de la insuficiente producción e importación de leche. Aun hoy 54 años más tarde, estamos esforzándonos por sustituir importaciones, con impactos muy negativos en la economía nacional y un campo donde faltan brazos (sobre todo brazos jóvenes) [2].

Existía entonces y aun lamentablemente perdura y muy feroz, el cruel e ilegal Bloqueo económico, comercial y financiero del imperialismo contra Cuba.

La diferencia es que el impacto negativo acumulado durante todo ese tiempo por tan brutal agresión es hoy cercano a un billón (un millón de millones) de dólares, equivalentes a más o menos 10 años del PIB cubano. Continúa la no menos ilegal ocupación del territorio cubano de la Base Naval de Guantánamo.

Cuba dispone hoy día de un gran desarrollo educacional y científico, como lo ha demostrado de forma dramática el enfrentamiento a la Pandemia de COVID -19.

Hay un significativo decrecimiento de la mortalidad infantil y materna, la expectativa de vida de la población es manifiestamente más alta, el país es una potencia deportiva, y hay un sostenido auge cultural.

Cuba posee muchos positivos indicadores internacionales como alto índice de desarrollo humano, bajo índice de pobreza, alfabetización, baja criminalidad, excelente coeficiente de Gini y una desigualdad de ingresos (aunque aún muy bajos), mucho menor que otros países, entre otros indicadores.

rm/jro

*Ingeniero cubano residente en los EE.UU.

Referencias bibliográficas

[1] Fidel Castro Ruz, discurso por el XI aniversario del Asalto al Palacio Presidencial. http://cuba.cu/gobierno/discursos/1968/esp/f130368e.html

[2] Ver entre otros: José Luis Rodríguez. Varios artículos publicados en Cubadebate

Logo de Prensa Latina
Más artículos :

……………………………………………….

Las opiniones expresadas en estos artículos son responsabilidad exclusiva de sus autores.

……………………………………………….