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viernes 24 de mayo de 2024
OTAN

Laura Richardson: una moderna Atenea

Entre febrero y marzo del año pasado escribí un largo reporte titulado “La creciente presencia militar de la OTAN en América Latina y el Caribe”. En tres entregas daba cuenta de la fuerte injerencia de Estados Unidos y afirmaba que no sólo en Europa del este y en Asia-Pacífico, el conglomerado militar terrorista se estaba expandiendo, también al sur del Río Bravo. En ese entonces dije: “Otro tanto ocurre en América Latina y el Caribe, en la que Estados Unidos está iniciando un agresivo plan de expansión a lo largo de todas las latitudes y longitudes de la región”.

Joe Biden

Ha pasado un poco más de un año, la tendencia se mantiene e incluso se ha incrementado. Con una clara orientación militarista desde la llegada de Joe Biden a dirigir la administración en Washington en 2021, la política estadounidense hacia la región se ha puesto en manos del Pentágono y en específico del Comando Sur dirigido por la generala Laura Richardson. Es ella la principal protagonista y ejecutora de las decisiones de la Casa Blanca en la región.

Desde un primer momento, Richardson estableció el carácter estratégico de América Latina y el Caribe para Estados Unidos. Al preguntársele porque era importante la región, ella misma respondió: “Con todos sus ricos recursos y elementos de tierras poco comunes, tienes el triángulo del litio, que hoy en día es necesario para la tecnología. El 60 por ciento del litio del mundo está en el triángulo del litio: Argentina, Bolivia, Chile”. Agregó que “tenemos [sic] 31por ciento del agua dulce del mundo en esta región” y que “con ese inventario, a Estados Unidos le queda mucho por hacer”. Además, mencionó que a su país le interesaban “las grandes reservas de petróleo y los recursos de Venezuela en petróleo, oro y cobre [y] los bosques de Amazonia que son los pulmones del mundo”.

Argumentó que eso tiene que ver con la seguridad nacional de su país, por lo cual Washington debía establecer los parámetros de conducta de los países latinoamericanos y caribeños y alejar de ellos a los ”adversarios”, es decir China, Rusia e Irán, según sus propias definiciones.

Por supuesto, para establecer tales “parámetros de conducta” necesita domesticar a los domesticables y eliminar a los irredentos que en defensa de su soberanía e integridad territorial se niegan a ponerse de rodillas ante el poderío imperial. Eso es lo que ha estado haciendo Richardson desde su nombramiento al frente del Comando Sur en octubre de 2021, asumiendo una preponderancia en el acontecer político que ninguno de sus antecesores ha tenido. En este contexto, el Departamento de Estado se ha visto obligado a jugar un papel secundario, cediendo su tradicional función “diplomática” a prácticas de militarización de la política donde son otros los más expertos. En 2024 esta tendencia se está profundizando.

No se sabe si por órdenes del Alto Mando o por iniciativa propia, Richardson- optimizando su tiempo- ha puesto el énfasis en la penetración de aquellos países gobernados por administraciones de la extrema derecha subordinadas a Estados Unidos. No obstante, en todas sus visitas señala el peligro que significan “Cuba, Venezuela y Nicaragua que– alentados por el apoyo de China y Rusia- desestabilizan aún más el hemisferio y amenazan la gobernabilidad democrática”.

En Uruguay el gobierno de derecha y la oposición de izquierda han llegado a acuerdos bipartidistas para lograr lo que la embajada de Estados Unidos en Montevideo ha denominado la discusión sobre “la asociación bilateral en defensa entre Estados Unidos y Uruguay”, es decir una asociación para que Washington ponga un pie en Montevideo con dos objetivos claros: el primero establecerse en la entrada del estratégico estuario del Río de la Plata que conecta el Atlántico con la importante red fluvial de América del Sur y en segundo plano, fortalecer, junto a Chile y las Malvinas, el– también estratégico- triángulo de control del Atlántico Sur. Dando inicio a la operatividad de estas decisiones, de ocho a 10 efectivos de las fuerzas especiales estadounidenses comenzaron a ingresar al país el pasado 7 de abril.

Javier Milei

En el caso de Argentina, la llegada al poder de Javier Milei en diciembre del año pasado allanó el camino de entrega de la soberanía nacional iniciada durante el gobierno de Mauricio Macri, que tuvo continuidad en el de Alberto Fernández. Aquí, como una manera de mostrar desprecio por el sentir nacional, la generala Richardson inició una visita el 2 de abril, fecha en que se conmemora el inicio del desembarco argentino en las islas Malvinas en 1982 y que en el país es día de conmemoración y memoria. Richardson se burló de todo ello, contando con el aval del presidente Milei.

La subordinación del gobierno argentino a Estados Unidos rebasó toda norma. Hasta Pinochet se preocupó un poco de mantener las formas en cuanto a entrega de la soberanía y subordinación al hegemón. En Argentina la generala Richardson-compartiendo en este caso protagonismo con el Secretario de Estado Anthony Blinken quien visitó el país el pasado 23 de febrero, así como con el Director de la CIA William Burns, quien estuvo el 20 de marzo- completó la agenda de inserción de Buenos Aires en el dispositivo de control regional y global de Estados Unidos que está en franco declive en otras latitudes y longitudes.

Richardson anunció el interés de su país por instalar una Base Naval que cumpla la misión de transformar el ya creado triángulo Montevideo-Malvinas-Punta Arenas (Chile), en un cuadrángulo, tanto de control del Atlántico Sur como también de mecanismo de intervención para la presencia de Estados Unidos en la Antártida. Imitando el Quad del Pacífico Oriental formado por Japón, Estados Unidos, Australia e India contra China, Washington intenta crear una organización similar contra América del Sur, a fin de restar un potencial protagonismo de la región en el escenario global, sobre todo considerando que Brasil es miembro fundador de los BRICS.

Así mismo, como dice el analista argentino Matías Caciabue, la reciente visita de Richardson a Argentina también persiguió el objetivo de ejecutar “un ejercicio de diplomacia militar en torno a la Estación de Espacio Lejano, CLTC-CONAE, que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner concedió a China por 50 años […] a cambio de permitir que las instalaciones puedan ser también utilizadas por especialistas argentinos“. Caciabue recuerda que: “A pesar de que una adenda al convenio original, que hizo la entonces canciller macrista Susana Malcorra, explicitó una restricción al uso militar de esas instalaciones, las presiones estadounidenses giran en torno a que el CLTC (China Satellite Launch and Tracking Control General) es una institución del Ejército Popular de Liberación, las Fuerzas Armadas de China”.

Por otra parte, y dando continuidad a la lógica de subordinación extrema a Occidente y a la OTAN, la administración Milei, decidió comprar 24 aviones obsoletos F-16 a Dinamarca, sin considerar que jamás, algún país miembro de esa organización va a dotar a Argentina de la tecnología necesaria para un eventual enfrentamiento con el Reino Unido. Ya en 1982, la OTAN puso a disposición de Londres todo su potencial de combate a fin de derrotar a Argentina.

De igual manera, Richardson gestionó, la presencia en aguas territoriales argentinas del portaaviones George Washington (CVN 73) de la Armada de Estados Unidos que se desplegará en el área de operaciones del Atlántico Sur a fin de realizar maniobras navales del Comando Sur. En la región, el George Washington junto al destructor de misiles guiados Porter (DDG 78) y el engrasador de reabastecimiento John Lenthall (T-AO-189) están programados para realizar ejercicios y operaciones en el mar junto a fuerzas navales de la región en la que participarán marinos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Uruguay, con visitas previstas a puertos de Brasil, Chile y Perú.

En el caso de América Central, Estados Unidos ha preparado las maniobras Guardian 24, en Honduras y Costa Rica como ejercicio multinacional que permite preservar su presencia en la subregión manteniendo bajo su tutela a los ejércitos del área. Además de los países antes mencionados, participarán República Dominicana y El Salvador.

Con el mismo objetivo, durante esta semana la generala Richardson está de visita en Guatemala donde se propone «discutir esfuerzos de colaboración para abordar los desafíos de seguridad regional». De igual manera, participará en la Conferencia de Seguridad de Centroamérica, reunión que realiza el Comando Sur y que este año tendrá como sede este país.

En cuanto al Océano Pacífico, el Comando sur logró que México autorizara el ingreso a territorio nacional de militares del Ejército de Estados Unidos. El senador oficialista Félix Salgado Macedonio lo justificó diciendo que este ejercicio se lleva a cabo año con año, “y ahora se hace más público y transparente” con la aprobación de las y los senadores.

En el caso de Ecuador, país que tiene un presidente estadounidense, todo es más fácil. Acorde a su ciudadanía original, Noboa actúa en favor de los intereses de su país de nacimiento, crianza y estudios. En este marco, el 15 de febrero pasado, firmó dos acuerdos que permiten la ejecución de operaciones militares conjuntas entre las fuerzas de sus dos países: el de nacimiento propio y el de nacimiento de sus padres. Aunque Richardson ha estado varias veces en Ecuador, su presencia no es tan necesaria habida cuenta la característica particular de este país que incluso se permite violar la carta de la ONU con total impunidad.

De igual manera, Perú aprobó un documento similar autorizando el ingreso de personal militar de Estados Unidos en el territorio nacional. Dicha facultad permite a los militares estadounidenses transitar el país portando armas de guerra sin control de la autoridad nacional. Las fuerzas armadas de ambos países realizarán siete acciones durante el año 2024.

La intensa actividad de la generala Richardson en la región es expresión de la decisión estadounidense de militarizar la política hacia América latina y el Caribe y su necesidad de control y manejo de la región no solo en términos de sus intereses hemisféricos. La retórica de la Jefa del Comando Sur da cuenta de la inserción de América Latina- por parte de Estados Unidos- en una lógica de confrontación global que augura mayor presencia y mayor intervencionismo.

rmh/srg

Sergio-Rodriguez-Gelfenstein
Sergio Rodríguez Gelfenstein

Licenciado en Estudios Internacionales, Magister en Relaciones Internacionales y Globales. Doctor en Estudios Políticos, posee una extensa y variada obra ensayística y periodística. A la fecha ha publicado 17 libros de su autoría y otros coordinados así como numerosos artículos y ensayos en casi 20 revistas de Venezuela, México, Chile, Perú, Brasil, Argentina y República Dominicana entre otros, además ha coordinado, compilado y participado en de varias publicaciones colectivas en aproximadamente 10 países de América Latina y Europa, además de varios pequeños libros temáticos. Sus artículos semanales de opinión circulan por varios periódicos y portales de internet en alrededor de 15 países de América Latina, Europa y Asia Occidental. Es columnista internacional del programa Jugo de Limón conducido por la periodista Sandra Russo en la Radio de las Madres de Plaza de Mayo. Buenos Aires. Argentina Sus libros publicados son: • "Cuando Fidel no esté", Vice-Rectorado Administrativo - UCV, octubre 1993 • "La posibilidad de seguir soñando. Las ciencias sociales de Iberoamérica en el umbral del siglo XXI" (coordinador), Asturias, España. Mayo 2000. • “El Plan Colombia, globalización e intereses hegemónicos de Estados Unidos en América Latina” CDB Publicaciones, Caracas, noviembre 2000. • "Puerto Rico, un caso de colonialismo en un mundo global" Benemérita Universidad de Puebla. México. 2003. • La Otra Frontera Política migratoria en Chiapas (coord.) Gobierno del estado de Chiapas. México. 2006. • La Paradiplomacia, las relaciones internacionales de los gobiernos locales (Coord.) H. Cámara de Diputados de México LIX Legislatura/ Gobierno del Estado de Chiapas. México/ Miguel Ángel Porrúa, librero-editor. México DF. 2006 • “Medio Oriente y Norte de África, una perspectiva histórica”, Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Caracas. Octubre 2011. • “Se ha prendido la hierba en todo el continente. Relatos de Nuestra América”. Centro de Estudios Políticos y Sociales de América Latina (CEPSAL) de la Universidad de los Andes (ULA). Mérida. Venezuela. 2012 • “El Tiempo de los Intentos. De la crisis mundial a la Cumbre de la CELAC. Lima. Perú. Agosto 2012. • “Crisis de los misiles. Cuba. Octubre 1962”. Colección Claves. Ediciones Correo del Orinoco. Caracas. Venezuela. Enero 2013. • “La balanza de poder. Las razones del equilibrio del sistema internacional”. Edición chilena. Ceibo Ediciones. Santiago de Chile. Marzo 2014. Y en Argentina. Editorial Biblos. Colección Politeia. Buenos Aires. Agosto 2014 • “Colombia. Diciendo adioses a la guerra”. Edición chilena. Editorial de la Radio de la Universidad de Chile. Santiago de Chile. Abril de 2016. • “Mundo de Locos donde he nacido. Un sistema Internacional en permanente transformación”. Editorial de la Radio de la Universidad de Chile. Santiago de Chile. Mayo de 2017. • “La controversia entre Bolívar e Irvine. El nacimiento de Venezuela como actor internacional”. Vadell Hermanos Editores. Caracas, noviembre de 2018 • “China en el siglo XXI El despertar de un gigante. Ediciones en Venezuela, Argentina, Chile, Panamá, República Dominicana, México y Perú y en imprenta en China y Puerto Rico. • “Un monumento entre las naciones más cultas. Los tratados de Trujillo y el encuentro entre Bolívar y Morillo en Santa Ana” Monte Ávila. Caracas. Editores Latinoamericana Noviembre 2020. • “Imperialismo pandémico. América Latina en la nueva configuración geopolítica” (Coautoría con Jorge Elbaum) Acercándonos Ediciones. Buenos Aires Noviembre 2020 • “De Bush a Trump. De la guerra contra el terrorismo a la guerra comercial” Acercándonos Ediciones. Buenos Aires. Abril 2021. • “Manuel Rodríguez en tres tiempos “ (Comp.) América en Movimiento. Valparaíso. Chile. Septiembre 2020 • “La marcha majestuosa. El encuentro entre Bolívar y San Martín en Guayaquil. Monte Ávila. Caracas. Editores Latinoamericana/ Acercándonos Ediciones. Buenos Aires. Julio 2022. • “La OTAN contra el mundo. El conflicto en ucrania como expresión del cambio de época”. (Coautoría con Jorge Elbaum) Acercándonos Ediciones. Buenos Aires. Septiembre 2022 Ha participado como ponente en alrededor de 160 eventos científicos nacionales e internacionales y ha realizado además labor docente a nivel de pregrado y posgrado en Venezuela (Universidad Central de Venezuela (UCV), Academia Diplomática Pedro Gual, Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) Y Escuela Venezolana de Planificación), México (Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas) y China (Universidad de Shanghái) para sumar a su actividad de investigación. Ha recibido distinciones y condecoraciones, entre otras el Premio Nacional de Periodismo 2016 de Venezuela y el Premio Aníbal Nazoa del Movimiento Periodismo Necesario. Fue asesor para la elaboración de la Agenda Estratégica de Política Exterior del Ecuador 2009-2010 Fue Coordinador de Relaciones Internacionales del Gobierno de Chiapas, México, Director de Relaciones Internacionales de la Presidencia de Venezuela, Asesor de la Presidencia de Telesur y Embajador de Venezuela en Nicaragua. Desde marzo de 2016 es Investigador- Docente Invitado del Centro de Estudios Globales y de la Escuela de Posgrado de la Universidad de Shanghái. China.

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