Por Luis Ernesto Guerra
Nuestramérica no es patio trasero imperialista y de nadie.
Las diferentes modalidades de guerra imperialista pretenden socavar el derecho internacional, principios fundamentales consagrados en la Carta de las Naciones Unidas (ONU), como es la libre autodeterminación de los pueblos, solución de conflictos mediante el diálogo, mas no el alevoso uso de la fuerza.
La agresión e intromisión del presidente Donald Trump, en su segunda administración, hace uso a diestra y siniestra de doctrinas, bloqueos, medidas coercitivas unilaterales, imposición de guerra comercial o arancelaria, sanciones y recurrentes órdenes ejecutivas, memorandos, con el único objetivo de subordinar a la democracia soberana de Cuba, Venezuela Bolivariana, y otros países que no responden y jamás se someterán a los lineamientos de Washington.
Mucho más si estos están atados a la guerra híbrida, política y psicológica, o las pretensiones de diseminarla a través de regímenes autoritarios que violan los derechos humanos de sus pueblos, mediante la generación de un colapsado modelo económicos de capitalismo salvaje, que va profundizando asimetrías, indicadores de injusticia social, brechas de diferentes modalidades de pobreza multidimensional, como expresión de perversas lógicas de economía política, que generan la concentración de riqueza en estructuras oligárquicas, grupos de poder plutocráticos, corporativos y familiares, que girar alrededor de estos regímenes, que jamás dudan en cumplir la guerra proxy estadounidense en contra de la República Bolivariana de Venezuela.
Naciones Unidas ha manifestado que el denominado Cartel de los Soles, es mera narrativa estadounidense para transgredir la soberanía de los pueblos como Venezuela, que está libre de cultivos ilícitos.
A propósito, Naciones Unidas acaba de declarar la hambruna de más de 500 mil personas en Gaza, con bastante retraso, pero oportuna.
El régimen extremista de Netanyahu, viene perpetuando un genocidio, diseminado en las redes sociales. Nuevamente han sido asesinados cinco periodistas, por decir la verdad y desnudar el genocidio imparable.
El sionismo mediante sus lógicas demenciales subyacentes quiere someter a los gazatíes por hambre, impidiendo el ingreso de alimentos y medicinas. Lo que se configura como una estrategia estructural genocida.
Israel, está generando hambre y busca rendición de los palestinos diseminados en Gaza, al tiempo que no se detiene su invasión a ese territorio.
Indudablemente es un holocausto, en el que existe un total quemeimportismo de la comunidad internacional, ante un método sistemático de exterminio, del cometimiento de crímenes de guerra, la ineficiencia del sistema de Naciones Unidas, silenciosa y cómplice opacidad de la Unión Europea.
Existen órdenes de captura en contra de Netanyahu, un criminal de guerra, pero, no se inmuta. Lo que desnuda una colonización con genocidio sistemático de la niñez, adolescencia, mujeres.
Es la evidencia de que estamos mirando el asesinato del Derecho Internacional, del Derecho internacional Humanitario, del sistema de Naciones Unidas, su ordenamiento, que le vale un pepino a Trump, Netanyahu y sus aliados otanistas. Es decir, un bofetón psicológico, una clara afrenta a toda la humanidad.
Es muy peligroso y demencial cómo se está asesinado sistemáticamente el derecho a la libre autodeterminación.
Hablemos claro, la doble moral estadounidense, sigue vendiendo armas para exterminar a los gazatíes, igualmente lo hace Francia y otros países otanistas.
Empero, en Nuestramérica crece la violencia criminal, la corrupción, los militares y policías cumplen a rajatabla la represión al denominado enemigo interno que es el pueblo.
Ergo, se contrae más ladeuda externa, que se cuelga en las espaldas de los empobrecidos, con más impuestos, incremento del precio a los combustibles, eliminación de subsidios, una de las condiciones impuestas por el multilateral Fondo Monetario Internacional (FMI), azotados por la inseguridad, caída del empleo, la salud con hospitales convertidos en antesala de la muerte, sin insumos y medicamentos, el sistema educativo cada vez más expoliado por la crisis sistémica y estructural.
Se está refuncionalizado. al parecer, la segunda fase de la denominada guerra fría 2.0, con agresiva penetración de Monroe que venimos denominando 2.0, Plan Cóndor 2.0 y el gran enracimado de sus agencias como la CIA, DEA, NED, encargadas de fabricar fake news y de diseminarlas en las redes sociales, mediante la demencial dictadura del algoritmo.
Los lobbies coloniales de Miami enquistados en el narcotráfico Se han inventado la Guerra Cognitiva, Psicológica de impronta neocolonial y todas las formas de fascismo, neofascismo que se diseminan en Nuestramérica, que es una región de paz, libre de conflictos entre países hermanos, a pesar de determinadas diferencias, es pertinente y procedente defenderla, como lo ha ratificado el mecanismo de integración de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).
Alguna vez en Mar del Plata Comandante Eterno Hugo Chávez Frías, expresó: “ALCA, al carajo”.
“Váyanse al carajo yanquis de mierda”.
En efecto, en Venezuela hay un pueblo, el poder popular de la Unión Cívico-Militar-Policial.
Poder Comunal tejido de dignidad, de valores, de soberanía que la recurrente decadencia del imperialismo angloestadounidense, ensañado en sus añejas doctrinas, pretende devastar para así socavar la democracia de América Latina y El Caribe.
Es conocido que el General Simón Bolívar, siempre amó la justicia social, la emancipación, libertad e independencia, pero no esa salpicada de la Doctrina Monroe, que siempre diseminó y difundió que: “América para los americanos”, a la que han despojado sistemáticamente sus recursos naturales, sus pueblos, sus culturas, pero no su lucha y defensa de la paz y justicia social.
Hay un pueblo que hace uso de principios fundamentales, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, como es la libre autodeterminación.
El derecho internacional, pese a la recurrente transgresión estadounidense, evidencia a un orden unilateral en franca decadencia, crisis sistémica y estructural,
China, la Federación de Rusia, en un abrir y cerrar de ojos, inmediatamente activaron mecanismos de rechazo frente a la amenaza demencial de Estados Unidos, en donde sus halcones Marco Rubio, Secretario de Estado y Kristi Noem, de Seguridad, dos instituciones claves y estratégicas del gobierno federal, que mediante la construcción massmediática de fakenews, y todo su enracimado de regímenes autoritarios, pretendieron posicionar una absurda narrativa de narcotráfico, inexistente, cuando en este delito subyace la subversión política e ideológica de Donald Trump, entrampado en la crisis estructural de un imperialismo que desnuda decadencia socioeconómica, política, cultural.
Hollywood, siempre se encargó de construir y difundir a un hegemón que no ha dejado de recurrir a su colonialista plan de conquista, de invasión, de implantar su poder, que se va esquirlando como arena silícea.
Por ahora las sombras del águila imperialista estadounidense no se han alejado del Mar Caribe Sur, amenazan con submarinos y buques provistos de armas nucleares a la República Bolivariana de Venezuela.
El permanente acecho y asedio estadounidense, se cumple al más rampante estilo de cowboy supremacista, evidenciando que el orden unilateral está en franca decadencia, crisis sistémica y estructural.
China y Rusia, han expresado su solidaridad y defensa de la soberanía de Venezuela y Nuestramérica, al amparo del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, ratificando además que es una zona y región de paz.
A propósito, en el Palacio de Carondelet, sede del régimen de Daniel Noboa Azín, se orquestan y articulan las sistemáticas violaciones de derechos fundamentales, humanos, del pueblo ecuatoriano, a través de leyes, que no tienen unidad de materia, como es la urgencia económica, sino intenta vaciar a la Constitución del Estado de derechos, de continuar transgrediendo y violando el derecho internacional, a través de asedio e injerencia en contra de Venezuela.
Se cumplen a rajatabla los manuales del imperialismo estadounidense, mediante sumisión y subordinación, se enajena la soberanía y combate al denominado enemigo interno el pueblo, con militares, policías, mientras el narco tiene libre albedrío, para la violencia criminal imparable.
“La mafia de Miami, que odia a Venezuela, que odia a América Latina, tiene su poder en Washington”.
Marco Rubio, al parecer al frente de dos secretarias dentro de la estructura de poder que son la de Estado y Seguridad, puede llevar al peor de los escenarios de fracaso a Donald Trump.
A propósito, en la Avenida Naciones Unidas de Quito aparecieron tres carteles con los rostros de Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, Ministros del Interior, Diosdado Cabello Rondón y de Defensa, Vladimir Padrino López, lo que significa una clara injerencia y violación del derecho internacional y Carta de las Naciones Unidas, con recompensas de 50, 25 y 15 millones de dólares, respectivamente , por su captura, que desnuda la subversión política e ideológica estadounidense, una permanente injerencia, que ha convertido a Venezuela en su objetivo geopolítico, geoeconómico y geoestratégico.
Empero, en el Palacio de Miraflores, crece la dignidad de un pueblo, convertido en poder popular, en alianza cívico-militar-policial, que defiende la Patria, el legado revolucionario de General Bolívar, el Comandante Chávez, con el primer soldado bolivariano, presidente Nicolás Maduro Moros.
La paz de Venezuela es la de Nuestramérica.
Yanquis, go home.
“Unidad, Lucha, Batalla y Victoria”.
rmh/leg