Por Luis Ernesto Guerra
Un Hashtag recorre las redes sociales “Estamos con Venezuela”, por ende, la humanidad debe hacerlo.
Todo cambió la tarde del 24 de junio de 2026 casi en el umbral del comienzo de la noche para el pueblo venezolano, en un abrir y cerrar de ojos como expresión de una secuencia sísmica que golpeó al eje norte-central y al litoral del Estado de la Guaira.
Una profunda mueca de dolor, de impotencia, de miedos, de sentir como la tierra reaccionó y generó pérdidas de valiosas vidas humanas, las que no podrán volver, porque ahora los escombros en la oscuridad de la noche aún mantienen sus voces que no dejan de gritar, mientras los expertos en operaciones de rescate, con canes, sumada la voluntad soberana del pueblo, que es el que conoce su territorio, contribuyen a la remoción de escombros, porque se aferran a la vida.
Venezuela se enfrenta a un desafío de magnitudes históricas. Superar los daños estructurales y sociales de un desastre natural de tamaña magnitud requiere no solo de capacidades técnicas, sino de una profunda solidez institucional que sí la tiene. Sin embargo, este proceso de reconstrucción se ejecuta bajo un escenario de bloqueo y asedio financiero, marcado por las medidas coercitivas unilaterales impuestas por diferentes administraciones estadounidenses y con mayor énfasis en la administración del presidente Donald Trump, caracterizada por una agresión armada, secuestro y recurrentes órdenes ejecutivas.

Son innumerables las pérdidas humanas y materiales, así como el ataque massmediático y comunicacional, de las redes sociales, que abundan en fakenews, mentiras persistentes, que pretenden endosar el terremoto al Proyecto Político de la Revolución Bolivariana de Venezuela, demencial insolencia que ha tenido que soportar ese país, su pueblo, su gobierno, el permanente azote e injerencia del Capitalismo Salvaje, del Capitalismo Extractivista, también Digital, más de mil sanciones y órdenes ejecutivas, el bombardeo, la agresión armada ocurrida el 3 de enero de 2026, que terminó con más de un centenar de víctimas mortales, de 32 mártires y héroes cubanos, cientos de personas heridas, la destrucción de infraestructura física y social, el secuestro de su presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, electo por voluntad soberana del pueblo y su esposa la diputada Cilia Flores Flores.
No podemos olvidar que permanecen como presos políticos en Nueva York, sometidos a la estructura corporativa e imperialista de Complejos Militares e Industriales, que concentran riqueza sobre la base de una insolente carrera armamentista y al parecer del narcocapitalismo digital, depredador de la soberanía de los pueblos que no responden a las lógicas y dialécticas del colapsado imperialismo estadounidense, entrampado en la refuncionalización de Destino Manifiesto, Doctrina Monroe 2.0, Doctrina de la Seguridad Hemisférica y Occidental, la Nueva Estrategia de Seguridad, a través del Escudo de las Américas, con todo un enracimado de regímenes de ultraderechas, neocoloniales, neofascistas subordinados, sumisos y obedientes a Donald Trump, sumados los mega fraudes cibernéticos electorales presidenciales, que se vienen cometiendo en Ecuador, Honduras, Perú y Colombia respectivamente, con una descarada y abierta injerencia directa de la administración de Trump, concomitante la presencia del Comando Sur, evidencia de la penetración del Plan Cóndor 2.0 de “ América para los americanos”, que no ha cesado en el cometimiento de ejecuciones extrajudiciales de pescadores.
Hoy la administración presidida por presidente Donald Trump, viene cometiendo guerras de agresión asimétrica en Asia Occidental, contra la República Islámica de Irán.
Siempre será necesario recordar al General Simón Bolívar: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar de miseria América a nombre de la Libertad”.
No podemos ignorar los bloqueos y genocidios de lesa humanidad, la asfixia y bloqueo energético total contra Cuba, sumadas otras órdenes ejecutivas.
Cuba jamás va declinar en la defensa de su soberanía y Revolución, que es profundamente solidaria con la humanidad.
Existen carencias, de combustibles, de medicinas, de alimentos, que están generando una crisis humanitaria, por culpa del hegemón estadounidense, que desnuda una crisis sistémica y estructural, mas no del gobierno revolucionario cubano.
En ese mismo andarivel colocan a la Revolución Bolivariana de Venezuela terriblemente golpeada por dos tenaces terremotos casi simultáneos con apenas 40 segundos de diferencia uno del otro, como se manifestó, ocurridos el 24 de junio de 2026, a las 18 horas de Caracas.
No falta la parafernalia mezquina de las ultraderechas que satanizan al gobierno bolivariano.
Empero, no podemos invisibilizar que la República Bolivariana de Venezuela está sometida a un bloqueo, medidas coercitivas unilaterales, sanciones y órdenes ejecutivas, que cumplen a rajatabla la agenda imperialista estadounidense del bipartidismo demócrata o republicano, responsable de condenar a millones de venezolanos y venezolanas, a sanciones unilaterales, injustas, insensibles e inhumanas.

Desbloquee a Venezuela y levante las sanciones Mr. Trump:
Si Trump quiere apoyar a Venezuela debe levantar el bloqueo y las sanciones, debe desbloquear los millones de dólares retenidos en el sistema financiero estadounidense y del sistema Swift, debe dejar que el gobierno bolivariano utilice ese dinero para invertirlo en un Plan de Contingencia, que se reconstruya , porque Venezuela no deja de ejercer la diplomacia de la paz, los pueblos, de la libre autodeterminación, que a pesar de la enorme tragedia que ha soportado, no deja de aferrarse a la vida y la solidaridad, que tiene la presencia de hermanos pueblos nuestroamericanos y del mundo.
La causa de Venezuela es de todo el pueblo Nuestroamericano y mundial.
Ergo, las réplicas continúan y las horas más críticas pasan y pasan. La tarea continúa, en medio del sonido de sirenas de ambulancias, se siguen rescatando vidas.
La solidaridad es la ternura de los pueblos nos legó Ernesto Guevara de la Serna El CHE.
Pueblos y gobiernos del mundo se han hecho presentes, porque Venezuela tiene en su ADN la generosidad y solidaridad, que es un legendario legado del Padre Bolívar de amar la vida en abundancia.
En medio de edificios y viviendas colapsadas se ha montado una red de refugios y centros de acopio de vituallas y alimentos.
Está presente de manera in situ en el lugar del desastre la presidenta encargada DelcyEloína Rodríguez Gómez, dando respuesta y ejecutando el Plan de Contingencia, que requiere más solidaridad, pero también el descongelamiento de sus cuentas y dineros retenidos en EEUU. y países europeos.
De manera solidaria, organizada y disciplinada, a no dudarlo, el pueblo es la columna vertebral para levantarse con resiliencia, con unidad desde el dolor, desde la adversidad, desde la inmensa pérdida, de la hija, el hijo, la nieta, el nieto, el tío, la tía, el padre, la madre, el abuelo, la abuela, el hermano, la hermana, la sobrina, el sobrino, el vecino, la vecina, el amigo, la amiga.
Un réquiem para honrar la memoria de las personas que ya no están, abrazarse en solidaridad. Pero no hay tiempo para detenerse, ya vendrá la reflexión, la catarsis, las lágrimas de tristeza y también de alegría cuando se rescatan personas vivas cuando han transcurrido más de 72 horas establecidas por los protocolos internacionales para el caso específico de siniestros y terremotos.
El mayor destrozo es en el Estado de la Guaira:
Se siente en el corazón, el dolor, los gritos de desesperación mientras las lágrimas roturan la quietud de la tarde y ruedan por las mejillas, cuando entre un abrir y cerrar de ojos, apenas entre un terremoto y otro fueron menos de cincuenta segundos, la tierra se movía y fueron tapiándose de gritos, de fragmentos de concreto, que cayeron como naipes simultáneamente edificios, casas, todo lo que estaba enrededor se movió y sigue moviéndose con centenares de réplicas que no cesan.
Por ahora se trata de juntar las manos y continuar en la tarea de rescatar personas con vida, de remover escombros, de tener activados albergues y atención a las familias damnificadas.
Gracias a la vida por todos y todas los que están con vida, pero que lo perdieron todo.
Abrazamos en solidaridad al hermano pueblo venezolano, al que conocemos, que desborda en camaradería, en solidaridad, en generosidad, cuando brinda una arepa, una cachapa con café, desborda en alegría, siempre ha salido librado de los embates, de las adversidades cuando estas se han hecho presentes.
Por ello, es un compromiso y deber plasmar la solidaridad:
Lo que sucedió en Venezuela, también lacera a Nuestramérica y a la humanidad.
No podemos perder la conciencia política histórica como región.
Venezuela, sus recursos económicos, están bloqueados en Estados Unidos, en Unión Europea, en Japón.
El pueblo venezolano es muy resiliente y su gobierno está activado.
No es tan fácil recuperar a un país agredido, invadido, en medio de una catástrofe, de una crisis, de un bloqueo, de sanciones, medidas coercitivas unilaterales y de órdenes ejecutivas.

Esta catástrofe tiene una dimensión humanitaria y el sistema de Naciones Unidas debe activarse.
Tras el dolor también viene la alegría, por el rescate de personas con vida, niñas, niños, adolescentes, una adulta mayor de 80 años, jóvenes, hasta los perritos que también son miembros de las familias que hoy están roturadas por un inmenso dolor.
Volver a reconstruir, proporcionar vivienda, impulsar actividades que generen ingresos también es parte de esa red de caminos, para dinamizar la economía familiar, comunitaria, en las diferentes actividades de la producción.
Empero cabe volver a insistir, persistir en que la solidaridad es la ternura de los pueblos como nos enseñó el Che, tejer una gran red de solidaridad en el ámbito internacional es otro de los caminos.
En medio del dolor también brotan lágrimas de alegría, al haber recuperado con vida a una adulta mayor de 80 años, a un adolescente, como lo hizo el Equipo USAR ECU 01 del Cuerpo de Bomberos de Quito con 47 expertos y dos canes, conjuntamente con otros equipos de República Dominicana, El Salvador, que están ayudando en las tareas de rescate y recuperación.
Este proceso requiere mucha solidaridad para restablecer el equilibro psicoemocional de las familias, como pudimos evidenciar en la provincia de Manabí, después del terremoto del 16 de abril del 2016, que tuvo una magnitud de 7,8 específicamente el Cantón Pedernales, República del Ecuador.
No es tan fácil salir de ese tenaz desastre natural, ya que entre un abrir y cerrar de ojos, la gente lo perdió todo. Pero cabe la emoción y alegría de estar con vida.
A pesar de las réplicas, la solidaridad no se detiene:
Estamos con Venezuela expresa un hashtag y es necesario entregar solidaridad.
Ergo, no declina la massmediática internacional en su perversa difusión de fakenews y mentiras.
De conformidad a información oficial y gubernamental, todo está coordinado y controlado, la protección a niñez y adolescencia y a toda la población venezolana.
Las datas de personas fallecidas al momento de escribir este artículo supera las dos mil 295, más de 11 mil personas heridas, más de 12 mil 841 personas damnificadas, más de 782 réplicas.
Existen muchos niños huérfanos, pero se ha activado el sistema de protección, a través del Estado y su institucionalidad, pese a la desaparición de familias enteras.
Venezuela no desmaya, está triste, pero muy animada y motivada por vivir, por desarrollarse, por volver a recomponerse.
Ello requiere mucha inversión del gobierno y también la activa participación de la cooperación internacional.
Venezuela no está sola. Se reconstruirá con unidad y solidaridad.
Empero, no falta el sarcasmo del imperialismo estadounidense en seguir manteniendo el bloqueo, medidas coercitivas unilaterales, sanciones, órdenes ejecutivas que han venido estrangulando el bienestar del pueblo venezolano, pero cada día despierta aferrado a la vida.
Que sepa Trump que la asfixia que ha provocado a Cuba, no es por negligencia del gobierno revolucionario. Cerca de 70 años Cuba está sometida a un demencial bloqueo, sumado todo el enracimado de MCU, sanciones y recurrentes órdenes ejecutivas de gobiernos tanto demócrata como republicano.
Ergo, no nos da la gana de ser colonia estadounidense, se escucha en la Habana, sin embargo, Cuba inmediatamente de acontecidos los tenaces terremotos, activó su solidaridad mediante su eterna y solidaria Brigada Médica una de ellas la Henry Reeve.
Por lo tanto, si de verdad quiere Estados Unidos ayudar a la República Bolivariana de Venezuela, debe levantar el bloqueo y letales MCU, órdenes ejecutivas y sanciones. Concomitante al pueblo cubano, que se reinventa, frente a esta demencial operación asfixia, que de ningún modo va a desestabilizar a una Revoluciónsembrada de poder popular y que jamás va traicionar el legado revolucionario de Martí, El Che, Fidel, Raúl, y no ha dejado de mantener su pie sobre el estribo y activado en la defensa de la Revolución Socialista de Cuba, que le pertenece al pueblo cubano Nuestroamericano y mundial.
Qué viva Venezuela Bolivariana porque volverá a brillar la luz del nuevo día con vida en abundancia.
Por ahora, hay mucha tristeza, bastante melancolía, pero también se abriga la esperanza que se reconstruirá con infinito amor por la vida.
Palante, Palante hermanos y hermanas de Venezuela Bolivariana.
La Guaira, Los Cocos, El Caribe, y toda Venezuela volverán a renacer, pasarán muchos años, pero abrigamos la esperanza que todo cambiará.
A propósito, siete días de duelo ha decretado la presidente encargada Delcy Rodríguez.
Por la niñez y las infancias que son el presente, por todo el hermano pueblo bolivariano de Venezuela, le decimos que no está solo, porque estamos con él.
rmh/leg