Por Julio Yao
Dada la volatilidad del escenario bélico, lo dicho por Albert Einstein de que la próxima guerra la haríamos con piedras está ya en veremos.

La odiosidad mostrada de EEUU. e Israel contra Irán y el guerrerismo inusitado de otros Estados demuestran que la rápida escalada es alimentada por conflictos y controversias no resueltos en el pasado y que ahora resucitan con mayores ímpetus.
Según prometen sus protagonistas y beligerantes, no quedará “piedra sobre piedra” ni a la inversa, “piedra bajo piedra”. ¿De dónde saldrán, entonces, las piedras para las hondas de los nuevos David?
La vieja Europa, apoyada por la alianza atlantista, sigue soñando inútilmente con la derrota de Rusia, que obstinadamente se aferra a su incontrastable poderío tecnológico militar y a su tácita alianza con China para brindar un descanso geopolítico que dará alas a un nuevo mundo impulsado por los BRICS.
Los BRICS (China, Rusia, India, Brasil, Sudáfrica, etc.) ofrecen una esperanza de recambio de la atrofiada ONU y un oasis para los continentes explotados de África, el Sudeste de Asia, Latinoamérica y el Caribe. Los BRICS poseen la mayor población del mundo y un porcentaje importante del PIB mundial.
No hay peor consejera que el miedo, y el miedo es lo que alimenta la actual agresión de EEUU. e Israel contra Irán. ¿Por qué?
Irán lanza misiles hipersónicos y bombas de racimos contra Israel, en venganza del asesinato del máximo líder (Jamenei) y de cientos de niñas.
Irán ha destruido el Escudo de Israel y ha puesto fuera de acción e inutilizado a los principales portaviones de EEUU.
Irán ha capturado a 173 militares de la Delta Force de EEUU.; ha destruido una base militar de EEUU. en Bahrein, y el pueblo de este país ha derrocado a la antigua monarquía.

Irán ha destruido radares y bases militares de EEUU.; ha puesto el Estrecho de Ormuz al servicio de los países que expulsen a los embajadores de EEUU. e Israel y lo ha colocado bajo la supervisión de China.
Funcionarios del Pentágono y los propios generales de EEUU., responsables de la seguridad nacional, han advertido a la Casa Blanca que el país no está preparado para continuar su guerra contra Irán.
Según los expertos, Washington carece de misiles hipersónicos modernos para neutralizar a sus contrincantes; no tiene portaviones en activo, salvo tres que están en reparación y llegan en féretros cientos de sus soldados, aunque los noticieros de Occidente no lo reconocen.
EEUU. quiere dominar el Indopacífico y Groenlandia. El Golfo de México y el Canal de Panamá son claves para dominar a Latinoamérica.
Ante la reciente Cumbre «Escudo de las Américas» y frente a un atajo de serviles, fue indignante el silencio de José Raúl Mulino.
Allí el pedófilo Donald Trump se jactó de “estar enamorado del Canal de Panamá, una maravilla de inversión que Estados Unidos regaló por un dólar”, mintiendo al decir también que 30 mil norteamericanos murieron durante su construcción. No murió uno solo. Fueron antillanos, hindostanes, europeos y chinos quienes fallecieron por diversas causas.
Ojalá no sea de nuestra sangre la gota que rebase la copa y nos lance por el agujero negro que asoma en el horizonte.
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