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miércoles 20 de mayo de 2026

El barbudo Fidel convirtió a Cuba en faro y luz de la humanidad

Por Luis Ernesto Guerra

En el año del centenario y natalicio de Fidel Castro, en un escenario y escalada de agresiones a Cuba, se realizó el V Coloquio Patria en Ciudad de La Habana, en medio de guerras de bloqueos y genocidios.

El recurrente y permanente asedio e injerencia estadounidense:

No han podido ni podrán apagar la abundante flama de la solidaridad, del pueblo cubano tejido de mambises y voces de cimarrones africanos, que aman la vida en abundancia, que sufre carencias materiales, como expresión de defender con dignidad, una revolución sembrada de pueblo, con esa ternura infinita que solamente puede expresarse en batalla permanente contra la bestia imperial que desnuda diferentes matrices de violencia neocolonial y neofascismo.

El barbudo Fidel:

Desde el oriente cubano el caballo y tocororo, que tiene en su hermoso plumaje cuando extiende sus alas la bandera de Cuba, bebió la savia de la independencia de Bolívar, de Martí, de Alfaro, de Manuel de Céspedes, Antonio Maceo, entre otros.

En efecto, emprendió el sueño revolucionario, el sueño colectivo de abrazar la utopía permanente de luchar contra la tiranía, la esclavitud y libertad, que se plasmó y vive en Patria o muerte contra el imperialismo estadounidense.

Hoy se trata de escoger entre la barbarie y la vida.

Nadie niega que los tiempos son difíciles.

Empero, Cuba se reinventa, es resiliente, imaginativa, creativa:

Allí, en el oriente cubano emergió un joven barbudo que en el Moncada la Historia lo absolvió, allí desde el Granma Rebelde esculpió ya una revolución, que posteriormente se plasmó en la derrota al imperialismo yanqui y a Batista el opresor, que finalmente se fraguó con la entrada triunfal a La Habana el primero de enero de 1959, junto a otros barbudos, entre ellos, El Che, su hermano Raúl, Camilo Cienfuegos y Haydée Santamaría, la Yeyé revolucionaria.

En Sierra Maestra el caballo como dijera su madre, el tocororo del Oriente cubano, el caguairán, se fajó e irrumpió con la barbarie a 90 millas de La Habana, en donde mora y acecha con sus flotas y buques cual reptil ponzoñoso el enemigo imperialista en Cayo Hueso (Key West).

En Girón batalló contra los marines yanquis, volvió a propinarles una derrota y toda la estructura de un imperio peligroso que agoniza, sediento de hegemonía y poder.

No le ha bastado la enorme lección que le propinó Vietnam.

Sin embargo, con enorme osadía se atrevió en Afganistán, Iraq, Libia, con misma invasión y agresión bélica, acompañada de esa demencial narrativa comunicacional de destruir amenazas para los intereses corporativos yanquis.

Hoy la agenda de exterminio y genocidio continúa en Gaza, Irán, Líbano.

La opacidad de la crisis en la que subyace la agresión armada y comunicacional:

La crisis sistémica y estructural de un imperialismo que se está muriendo, convertido en la rapiña por los recursos energéticos como petróleo, gas y minerales críticos, a los que subyace su subversión política e ideológica para arrasar la vida.

Empero, Cuba no tiene esos recursos, pero sí una enorme talla moral, inclaudicable, que la ha convertido en faro y luz de la humanidad, de la dignidad, la solidaridad.

Estados Unidos, sus diferentes administraciones con su enracimado de agencias, jamás han llevado desarrollo a los pueblos que han invadido, es recurrente el libreto de democracia, pero todo lo bombardean y destruyen como lo vienen haciendo a través de sus complejos militares, verdaderas industrias de la muerte, con sus tecnologías de drones, que no terminan de apagar la vida de la niñez gazatí, palestina, iraní, libanesa.

Podrán apagar la vida, podrán bombardear escuelas, hospitales, pero jamás la dignidad de un pueblo como el cubano, que tiene a Fidel, que es Fidel, que es pueblo, que es batalla de ideas en acción.

No se pueden matar las ideas, ellas viven en el permanente ideario de un pueblo como el cubano que su apuesta es vivir sin hambre, con justicia social, sin la subversión política e ideológica, agresiones multifuncionales y multidimensionales del imperialismo estadounidense.

Una Revolución frente a las doctrinas y leyes convertidas en armas de guerra:

Un enracimado de doctrinas, de leyes, de sanciones, órdenes ejecutivas, medidas coercitivas unilaterales, convertidas en una amenaza inusual extraordinaria, han venido y pretendido socavar una revolución que se convirtió en el ejemplo de lucha contra el capitalismo e imperialismo insensible e inhumano, bélico, violento, genocida y pederasta.

Revolución que es vanguardia contra el oprobio, frente a la dictadura del algoritmo, campañas de guerra mediática, psicológica, también enlistada como patrocinadora del terrorismo.

La recurrente lucha de clases está hoy invisibilizada en el contexto de la arena geopolítica global, frente al surgimiento demencial y avance de las ultraderechas neocoloniales y neofascistas que disfrutan del aquelarre sangriento y genocida que viene arrasando con enormes datas de muertes y exterminio a la niñez del pueblo gazatí, convertido en el laboratorio de ejemplo nazisionista y ensayo de las nuevas tecnologías de pertrechos militares. Lo que viene aconteciendo en Cuba durante varias décadas es un genocidio y crimen contra la humanidad.

Cuba, ejemplo global de solidaridad:

Nadie, absolutamente nadie puede dar ejemplo de solidaridad en el mundo como Cuba, a través de sus diferentes misiones, hoy vetadas y amenazadas por la decadente administración de Trump.

Hoy los tiempos no han dejado de ser difíciles, cerca de setenta años:

Ergo, Cuba se reinventa, es resiliente, imaginativa, creativa, pero jamás volverá a ser esclavizada y menos aún una neocolonia de un orden unilateral que desnuda letalidad y sus diferentes modalidades de guerra.

Hemos caminado por las calles de La Habana y no es como la perversa massmediática del enemigo estadounidense del pueblo cubano, atacado por las narrativas imperialistas, la dictadura del algoritmo, su enorme enracimado de denominadas redes sociales, que están convertidas en poderosos fetiches que atrapan las emociones de la gente, que no podrán detener su avance en el umbral del siglo XXI.
Cuba lucha y resiste, frente al permanente ataque de los tanques de pensamiento del caos y barbarie imperialista.

Ya lo dijeron Marx y Lenin, Fidel, que las crisis son el momento propicio y adecuado para seguir luchando, desde la batalla de las ideas, convertidas en acciones y hechos concretos, como pudimos evidenciar en El Fanguito, un barrio cuajado de las sonrisas de los niños y una hermosa abuela llena de miradas de cimarrona que dijo:

“En El Fanguito ahora ya tenemos calles asfaltadas y centro infantil, en donde la niñez está tejida de arte, música, saberes, lo lúdico del juego”. Ese es Fidel que vive en su pueblo, en la niñez.

ElGeneral de Ejército Raúl Castro alguna vez manifestó: “Desde el año 1959, Fidel está dondequiera que se trabaje, Fidel espiritualmente está dondequiera que la Revolución avance. Fidel está dondequiera que una intriga se destruya, dondequiera que un cubano se encuentre laborando honradamente, dondequiera que un cubano, sea el que fuere, se encuentre haciendo el bien, dondequiera que un cubano, sea el que fuere, esté defendiendo la Revolución, allí estará Fidel”.

Fidel es Fidel, es todo un pueblo que tiene dignidad y que jamás claudicará:

El Coloquio Patria es un hecho político, plasmado en acciones políticas, como expresa Manolo de los Santos, un joven afro dominicano que desnuda las entrañas de la bestia imperialista y que su apuesta es el poder popular.

“Las ideas no se matan”, la batalla de las ideas fue su morral, las ideas que nunca se podrán matar son un inclaudicable campo de acciónen pleno siglo XXI.

“Fidel se caracterizó por decir lo que pensaba y hacer lo que decía”.

El 8 de enero de 1959 había señalado en un histórico discurso pronunciado en el campamento de Columbia: Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión y es el día en que muramos, porque nosotros jamás defraudaremos a nuestro pueblo.

“Así era Fidel, un luchador incansable en pensamiento y en acción, dispuesto a entregar toda su existencia a la causa de los humildes de este mundo, a la emancipación humana de todas las dominaciones y discriminaciones posibles. Martiano hasta la médula asumió el marxismo y el leninismo desde esa profunda raíz cubanísima, y lo enriqueció desde una práctica política original y antidogmática. También en ese campo se convirtió en un guerrillero”.

Por más que el imperialismo estadounidense esté empecinado en atacar las ideas, no podrán erradicar el derecho de vivir en paz con pleno ejercicio de derechos al pan y la escuela, a la salud, a la vida, a la Revolución.

Esta es la batalla permanente que libra el pueblo cubano, revestido de la humildad, de escuchar al pueblo, como lo hizo Fidel de no ocultar absolutamente nada, de decir la verdad, de darlo todo por la defensa de la vida.

“Fidel fue a su vez el máximo impulsor de la solidaridad y el internacionalismo cubanos, teniendo siempre muy claro que la solidaridad no solo ayuda y libera al que la recibe, sino también y en muchas ocasiones aún más al que la ofrece. No en vano señaló en uno de sus brillantes discursos: La libertad se conquista con la solidaridad”.

Esta es la batalla contra los bloqueos y genocidios.Esta es la batalla por la vida.Fidel es Cuba, Cuba es Fidel.

arb/leg

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