Firmas selectas

Artículos de Opinión, comentarios y análisis

miércoles 10 de agosto de 2022
DOLORES CACUANGO

DOLORES CACUANGO

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email

Del libro «Mujeres del Siglo XX» (Tercera Edición, 2000).

Quito, Enero de 2000. La imagen en la pared de la CONAIE marca una presencia de siglos, no se puede obviar. Nadie puede dejar de mirar cuando pasa por ahí. Hay un imán secreto que llama la mirada, que a esta altura es como la memoria de todas las luchas, de todos los dolores y las dolores, de éste y otros siglos.

Cuando sus hijos ingresaron a la escuela en Cayambe, vio de cerca el maltrato que sufrían los niños indios de sus compañeros mestizos y de los profesores. Y vio además las dificultades de aprender en el idioma del otro, el español, del cual conocían muy poco. Y vio entonces que era necesario intentar el cambio.

No esperó que los gobiernos llegaran con sus migas. Por su propio entender y sin espera, en 1945 fundó cuatro escuelas bilingües (kichwa-español) en la zona de Cayambe. Se trataba de que todos y cada uno de los indios aprendiera la magia y el arte de leer en su idioma y el del otro, para que nadie se quedara sin saberes. Luego de tiempos de caminar por un Ministerio de Educación para el cual los indios no existían, prefirió construir los sueños a pura minga de su comunidad. Y la primera escuela nació en Yana Huaicu.

Luisa Gómez de la Torre, profesora del Colegio Mejía de Quito

Y la solidaridad no se hizo esperar, Luisa Gómez de la Torre, profesora del Colegio Mejía de Quito, compañera de camino, apoyó su idea y aportó con sus decires a la educación y con dinero, para que los profesores pudieran recibir veinte sucres mensuales, su único cobro, olvidados por el Ministerio.

Tres escuelas iban hasta tercer grado y una hasta sexto y todos los profesores pertenecían a la comunidad. Las familias de los niños aportaban el alimento necesario para maestros y alumnos.

Aunque seguían los programas oficiales, también introducían elementos de la cultura indígena, y conocimientos prácticos relacionados con el trabajo de la tierra. A través de los años fueron sembrando una semilla en la mirada de cientos de indígenas que de a poco empezaron a construir un movimiento.

Pero antes de las escuelas estuvo la organización de sus hermanos, y en 1944 junto a Jesús Gualavisí, un dirigente de la comunidad de Juan Montalvo, fundó la Federación Ecuatoriana de Indios (FEI), una de las primeras organizaciones nacionales indígenas del Ecuador. Eran tiempos de rescatar las luchas ancestrales de sus pueblos y empezar a caminar hacia un modelo distinto de país, en el que ser de poncho no traiga dolor.

Pero antes fue tiempo de peleas, de unirse para reclamar el abuso de los patrones de mucha tierra. De fundar sindicatos agrícolas en Pesillo, su comunidad natal, y luego en comunidades cercanas. De leer el Código del trabajo para que las autoridades no pudieran engañarla, de decirle a un tal Ministro de Gobierno: “Vos ministro mientes, porque cambias las palabras del Código”.

Durante 18 años las escuelas bilingües enseñaron a los indígenas de Cayambe, pero la presión para cerrarlas se hizo cada día mayor: los terratenientes no aceptaban la educación de los indios, ciertos profesores y ministros no estaban de acuerdo con la educación bilingüe, y el gobierno veía supuestos focos comunistas. Así, en 1963 una Junta Militar les puso fin y prohibió utilizar el kichwa en la instrucción de los niños.

Mama Dulu

Ella, “Mama Dulu” para muchos, Dolores Cacuango para todos, se marchó un día de 1971. Pero ahora está ahí, es como si la propia pachamama saliera de sus ojos, mira, y cuando mira ve que su último decir se va cumpliendo: “Si muero, muero, pero otros han de venir para seguir, para continuar”.

rm/kl

*Periodista y escritor ecuatoriano-uruguayo.

Logo de Prensa Latina
Más artículos :

……………………………………………….

Las opiniones expresadas en estos artículos son responsabilidad exclusiva de sus autores.

……………………………………………….